Epígrafe: Edmand Lara afirma que apoyará a Mirko Sokol solo si impulsa una depuración real, porque la Policía no puede seguir dominada por redes internas que destruyen su credibilidad ante el país.
El vicepresidente del Estado, Edmand Lara, volvió a pronunciarse la noche de este viernes respecto al nombramiento del general Mirko Sokol como máxima autoridad de la Policía Boliviana. Esta vez lo hizo con un tono aún más firme, dejando en claro que su respaldo no será un cheque en blanco y que la tolerancia a la corrupción dentro de la institución policial se acabó.
A través de un mensaje público, recordó que antes de emitir su opinión sobre la designación, realizó consultas directas con excamaradas de uniforme. Aseguró que, tras escuchar diversos testimonios sobre la trayectoria de Sokol, constató que no carga antecedentes que lo vinculen a manejos irregulares ni a las áreas más señaladas por la población. Insistió en que su vida profesional estuvo orientada a la formación policial, lo que para él representa un signo de rectitud y disciplina.
“Es correcto, no le gusta la corrupción”, expresó con énfasis, apuntando a lo que considera una oportunidad para recuperar la esencia institucional. Pero inmediatamente condicionó su apoyo a acciones contundentes. Afirmó que la ciudadanía está cansada de escuchar discursos sobre transparencia mientras proliferan hechos que demuestran lo contrario.
El vicepresidente recordó que desde la campaña electoral decidió poner en el centro de su proyecto político la lucha contra la corrupción que carcome al cuerpo policial. Y hoy, ya en funciones, reiteró que no permitirá que ese compromiso se diluya con excusas o dilaciones. Su discurso marcó distancia con otros tiempos en los que la renovación se quedó solo en anuncios.
En su mensaje, Lara identificó con nombre propio a las unidades donde persisten los focos más graves de irregularidades: Tránsito, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen y la Dirección de Prevención e Investigación de Robo de Vehículos. Aseguró que en esos espacios se han enquistado grupos que utilizan el uniforme para proteger intereses ilegales, afectando de manera directa la seguridad ciudadana.
Pidió a Sokol que no caiga en pactos internos ni se deje presionar por quienes buscan mantener impunidad a costa de la institución. “La Policía debe volver a ser proba y honesta”, afirmó, estableciendo una línea roja para los próximos meses.
Añadió que la Vicepresidencia mantendrá sus puertas abiertas para acompañar cambios reales, siempre que el nuevo mando demuestre voluntad y valentía. “Voy a estar cuando me necesite”, declaró, pero advirtió que su rol será también exigir resultados, no solo brindar apoyo político.
