La autoridad electoral tiene un cronograma sin márgenes de error y con vigilancia absoluta sobre candidatos, partidos y ciudadanos, adelantando un proceso que demandará cerca de 300 millones de bolivianos.
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) dio luz verde al calendario oficial para las Elecciones Subnacionales 2026, fortaleciendo su posición como rector del orden democrático en el país y asegurando que cada movimiento esté calendarizado, supervisado y ejecutado con precisión. La aprobación llegó la noche de este miércoles tras una reunión de Sala Plena que confirmó 16 actividades esenciales para el desarrollo del proceso. La inversión aproximada de 300 millones de bolivianos expone la magnitud de una elección que renovará autoridades departamentales, regionales y municipales.
La primera acción contundente será el empadronamiento biométrico masivo, que arranca este jueves 4 de diciembre y finaliza el 16 del mismo mes. Los nuevos votantes que cumplan 18 años hasta el día de la votación estarán habilitados para registrarse, garantizando así la inclusión de miles de jóvenes que tendrán en sus manos la elección del liderazgo local. La normativa establece que si una gobernación requiere segunda vuelta, se aplicará el mismo padrón utilizado en la primera, cerrando la puerta a cambios o intentos de manipulación entre rondas.
El calendario no ofrece pausas. Entre el 12 y el 15 de diciembre, las alianzas políticas deberán definirse. Se espera una etapa agitada y llena de tensiones entre partidos que buscarán consolidar fuerza territorial en pocos días. Casi sin respiro, del 17 al 22 del mismo mes, se habilitará la inscripción de candidaturas, permitiendo conocer oficialmente a quienes pugnarán por ocupar sillones municipales y gobernaciones en un momento político desafiante.
Posteriormente, el 16 de enero de 2026, se realizará el sorteo para la ubicación de candidaturas en la papeleta de sufragio. Un acto decisivo, ya que la posición puede influir en la recordación y decisión del electorado. Esa jornada será observada con atención por equipos de campaña que disputarán cada centímetro del espacio visual en las boletas.
La organización de los jurados electorales continúa como pilar clave. Para ello, el 20 de febrero se llevará a cabo el sorteo que definirá a los ciudadanos encargados de recibir votos, llenar actas y custodiar la transparencia del proceso. La capacitación será inmediata y obligatoria, preparando a los seleccionados para una jornada que exige imparcialidad absoluta.
La Sala Plena detalló también acciones como la convocatoria oficial a elecciones, la designación de jueces electorales del 1 al 10 de diciembre, el registro de organizaciones de naciones y pueblos indígena originario campesinos hasta el 15 de ese mes, y la habilitación de propaganda político-electoral desde el 22 de diciembre hasta el 18 de marzo de 2026. Este periodo prolongado de campaña seguramente marcará el clima político en las calles y en las redes sociales.
La sustitución de postulaciones por renuncia o impedimento se podrá realizar del 23 de diciembre al 18 de marzo, último día previo a la votación. Además, el TSE fijó el 3 de enero como límite para la revisión final de candidaturas y el 9 de enero para la publicación oficial de las listas habilitadas. El 21 de enero se aprobará el diseño final de la papeleta, cerrando así la fase técnica de preparación del sufragio.
El 22 de marzo de 2026, la ciudadanía asistirá a las urnas para decidir quién conducirá las instituciones subnacionales durante los próximos años. Si alguna gobernación requiere balotaje, la fecha establecida es el 19 de abril.
