MOVILIZADOS MANTIENEN LAS MEDIDAS DE PRESIONEN MEDIO DE REPRESIÓN Y CRISIS

May 24, 2026

Las protestas crecieron este sábado con nuevos bloqueos, enfrentamientos y denuncias de represión policial. Sectores movilizados rechazan el discurso oficial y exigen respuestas frente al encarecimiento de la vida.


La crisis social y política volvió a escalar este sábado en Bolivia con enfrentamientos, rutas bloqueadas y una creciente tensión entre sectores movilizados y el Gobierno de Rodrigo Paz. Mientras contingentes policiales y militares avanzaban sobre la carretera La Paz–Oruro para habilitar el denominado “Corredor Humanitario”, vecinos, campesinos y organizaciones sociales retomaron las medidas de presión en distintos puntos de del país.
La jornada estuvo marcada por el uso de gases lacrimógenos, denuncias de represión y un clima de rechazo hacia la administración gubernamental, que insiste en mostrar avances parciales en la circulación vehicular pese a que gran parte de las rutas estratégicas del país continúa interrumpida.
Desde tempranas horas, efectivos policiales y militares ingresaron a sectores de Senkata, Ventilla y Achica Arriba para despejar la vía que conecta La Paz con Oruro.
El Ejecutivo justificó el operativo señalando que era necesario garantizar el paso de cisternas, alimentos, medicamentos y oxígeno medicinal hacia la sede de gobierno y El Alto.
Sin embargo, tras el avance de las fuerzas del orden, grupos movilizados regresaron a distintos puntos para reinstalar los bloqueos. Mujeres campesinas aimaras volvieron a ocupar sectores de Senkata, mientras vecinos del Distrito 8 reorganizaron barricadas y cortes de ruta.
“Que no mientan al pueblo boliviano”, reclamó uno de los movilizados en la Ceja de El Alto. “Aquí estamos retomando el bloqueo y la lucha continúa”, afirmó mientras grupos de vecinos se reorganizaban para impedir nuevamente el tránsito.
En varios sectores se produjeron enfrentamientos entre manifestantes y uniformados. En Mazo Cruz, comunarios apostados a un costado de la carretera resistieron el avance policial lanzando piedras, mientras los efectivos respondían con agentes químicos.
Uno de los hechos que generó mayor indignación fue la difusión de imágenes de un joven herido en el rostro durante los operativos. Personas que se encontraban en el lugar denunciaron agresiones por parte de policías y militares. Hasta la noche de este sábado no existía un informe oficial sobre las circunstancias del hecho.
Pese al escenario de conflicto, sectores movilizados permitieron el paso de un vehículo que transportaba oxígeno medicinal para hospitales. Vecinos despejaron momentáneamente la vía y facilitaron el tránsito del motorizado.
“Es oxígeno y tiene que bajar hermanos, que pase”, se escuchó entre los manifestantes, en una acción que fue interpretada como una decisión humanitaria en medio de la tensión que vive el país.
En Cochabamba, la situación tampoco mostró señales de solución. La ruta nueva hacia el oriente permaneció bloqueada en al menos seis puntos, especialmente en Huayllani, donde los movilizados instalaron piedras, llantas y otros objetos para impedir la circulación.
Sectores de Lava Lava y otras zonas exigieron la renuncia del presidente Rodrigo Paz y reclamaron acciones urgentes frente al incremento del precio de la canasta familiar. Los dirigentes advirtieron que las medidas continuarán de forma indefinida.
“La medida es indefinida”, señalaron los representantes movilizados, quienes además denunciaron abandono estatal y falta de respuestas concretas frente al deterioro económico que golpea a miles de familias.
Mientras las protestas crecían, el gabinete ministerial permaneció reunido en Palacio de Gobierno. El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, se limitó a señalar que las autoridades realizaban tareas de “coordinación”, mientras el operativo seguía desarrollándose en la carretera interdepartamental.
Por su parte, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, admitió que el Ejecutivo ya esperaba la reactivación de los bloqueos luego del paso policial. “Nada es fácil en la vida”, declaró la autoridad al referirse al conflicto.
Las declaraciones oficiales provocaron molestia entre sectores movilizados, que consideran que el Gobierno intenta minimizar la magnitud de la crisis social y el nivel de descontento existente en distintas regiones del país.
También crecieron las críticas contra Rodrigo Paz, luego de que sectores sociales lo acusaran de restarle importancia a las protestas y responder con operativos antes que con soluciones reales a las demandas económicas.
El dirigente del comité de bloqueo del Distrito 14, Pablo Merlo, cuestionó además los recientes cambios ministeriales y aseguró que el Gobierno no está buscando pacificar el país.
“Nosotros no nos conformamos, cambiaron un payaso por otro payaso”, afirmó el dirigente alteño. “Nuestro único delito es exigir que no queremos vivir más en la miseria”, agregó.
En medio del conflicto, la Administradora Boliviana de Carreteras confirmó que continúan bloqueadas rutas fundamentales en La Paz, Oruro, Cochabamba, Santa Cruz y Potosí. Los cortes afectan el transporte pesado, buses interdepartamentales y vehículos particulares.