La exdiputada del MAS fue enviada con detención preventiva por cuatro meses, mientras avanzan investigaciones por presuntos desvíos de recursos públicos relacionados con proyectos productivos financiados por el extinto Fondo Indígena.
La justicia boliviana dispuso la detención preventiva de la exdiputada del Movimiento Al Socialismo (MAS), Lidia Patty, por un periodo de cuatro meses, en el marco de una investigación por presuntas irregularidades en el manejo de recursos provenientes del extinto Fondo de Desarrollo Indígena. La medida fue determinada tras la audiencia de medidas cautelares realizada en la ciudad de La Paz, que concluyó en horas de la noche del sábado.
La resolución judicial establece que la exlegisladora deberá cumplir la medida en el Centro de Orientación Femenina de Obrajes, mientras el Ministerio Público avanza con la recolección de elementos probatorios y la sustanciación del proceso. Hasta el cierre de este informe, no se había confirmado oficialmente su traslado al recinto penitenciario.
De acuerdo con los datos expuestos en audiencia, una de las principales observaciones se centra en la transferencia de aproximadamente 700.000 bolivianos a una cuenta personal de Patty, recursos que estaban destinados a un proyecto de producción de tomate y papa, cuyo presupuesto total ascendía a un millón de bolivianos. La parte denunciante sostuvo que existen indicios de que el proyecto no habría sido ejecutado conforme a lo establecido en la propuesta original.
A esta situación se suma una segunda investigación abierta por la Fiscalía Departamental de La Paz, relacionada con un desembolso de cerca de 650.000 bolivianos que debían financiar un proyecto productivo de miel. Según la Fiscalía, dicho proyecto habría quedado inconcluso, lo que originó una nueva línea de indagación para determinar responsabilidades administrativas y penales.
Durante la audiencia, la autoridad judicial valoró los elementos presentados por el Ministerio Público y la parte acusadora, argumentando que existían riesgos procesales que justificaban la imposición de la detención preventiva. Entre estos riesgos se expusieron la posibilidad de obstaculización de la investigación y la probabilidad de no sometimiento al proceso.
El expresidente Evo Morales se pronunció públicamente a través de sus redes sociales, cuestionando la aprehensión de Patty y calificando el hecho como un acto de revancha política y abuso de poder. Morales sostuvo que la exdiputada es víctima de una persecución por haber impulsado procesos judiciales relacionados con los hechos ocurridos en noviembre de 2019, incluyendo las investigaciones contra la expresidenta Jeanine Áñez.
En su pronunciamiento, Morales también denunció que el procedimiento tendría connotaciones de discriminación y vulneración de derechos humanos, al tratarse, según afirmó, de una mujer indígena que actuó en defensa de la institucionalidad democrática.
