GOBIERNO Y GANADEROS BUSCAN DUPLICAR LA EXPORTACIÓN DE CARNE, CARNICEROS TEMEN DESABASTECIMIENTO

Dic 9, 2025

La reciente apertura del mercado egipcio para la exportación de carne de res ha generado un intenso debate entre productores y consumidores en Bolivia. Mientras el Gobierno promueve la consolidación de este mercado como una oportunidad para incrementar las ventas internacionales, los trabajadores del sector cárnico advierten que la medida podría afectar directamente el abastecimiento interno y encarecer los precios para la población.

El anuncio de la certificación Halal, entregada la semana pasada, permite que Bolivia exporte carne de res y pollo a Egipto, y abre la puerta a más de 22 países del mundo árabe y África. Según el presidente Rodrigo Paz Pereira, esta estrategia busca incrementar los ingresos de divisas y posicionar la marca Bolivia en mercados exigentes. Sin embargo, desde Contracabol, la Confederación Nacional de Trabajadores en Carne de Bolivia, alertan que estos avances comerciales podrían traer consecuencias inmediatas para los consumidores locales.

“Se estaría dejando un desabastecimiento si esto se concreta”, aseguró Isodoro Rocabado, secretario ejecutivo de Contracabol. El dirigente criticó que la medida prioriza el beneficio empresarial sin considerar el impacto sobre las amas de casa y los sectores más vulnerables. “No podemos castigar a toda Bolivia”, enfatizó, mientras recordaba que el precio del kilo gancho de carne de res se mantiene alrededor de Bs 50, prácticamente el doble de lo que costaba en gestiones anteriores.

Rocabado también cuestionó las declaraciones del presidente, quien recientemente negó un aumento de precios. “Siendo una autoridad, no es posible decir que los precios han bajado, cuando hace tres meses el kilo gancho estaba en Bs 51 o 52. La población siente que poco ha cambiado y eso genera malestar”, explicó. Ante esta situación, Contracabol prepara medidas de presión a nivel nacional, buscando que el Gobierno implemente estrategias que reduzcan los costos de la carne y aseguren el abastecimiento.

Por su parte, los ganaderos han mostrado una postura más optimista sobre la apertura internacional. Marco Antonio Gutiérrez, secretario de Congabol, destacó que Bolivia podría duplicar sus exportaciones de carne gracias a este nuevo mercado. “La marca Bolivia es muy especial, tenemos una carne de muy buena calidad. Este año exportamos alrededor de $us 200 millones y esperamos que el próximo año podamos duplicar esta cifra”, señaló.

Gutiérrez explicó que las gestiones para acceder al mercado egipcio comenzaron hace dos años y que el sector participó activamente en las negociaciones. “Hay un compromiso con el Gobierno para producir más y mejor, generando ingresos que beneficien al país. Es un esfuerzo que requiere seguridad jurídica y cumplimiento de acuerdos”, remarcó. La expectativa del sector apunta también a expandirse hacia otros países árabes y Japón, aunque reconocen que ingresar a estos mercados implica superar barreras culturales y regulatorias estrictas.

Los ganaderos aseguran que, pese a la prioridad de las exportaciones, el mercado interno no será descuidado. “Nuestro objetivo es abastecer primero al país. Los cupos excedentes se destinarán a la exportación”, sostuvo Gutiérrez, asegurando que el crecimiento de las ventas internacionales puede coexistir con el abastecimiento local si se implementan medidas adecuadas.

El Gobierno, por su parte, defiende la estrategia como una oportunidad para fortalecer la economía nacional. El presidente Paz Pereira resaltó que la certificación Halal permite un acceso seguro y regulado a mercados exigentes, generando ingresos adicionales sin comprometer la producción interna. Según el mandatario, la apertura a Egipto y otros países africanos y árabes representa un paso importante hacia la internacionalización del sector ganadero boliviano.