La COB y la Túpac Katari plantearon condiciones al Gobierno para buscar una salida al conflicto, mientras el Ejecutivo pide levantar medidas y atender urgencias.
Después de 47 días de bloqueos y una creciente presión social en diferentes regiones del país, el Gobierno convocó oficialmente a la Central Obrera Boliviana (COB) a una mesa de diálogo para este miércoles a las 09:00 en la Casa Grande, con el objetivo de encontrar una salida a la crisis nacional.
El vocero presidencial José Luis Gálvez confirmó la invitación y destacó la decisión de la dirigencia sindical de acudir a la negociación mediante una propuesta enviada al Ejecutivo. “Bienvenido, señor Argollo, y la Central Obrera al ejercicio pleno de la democracia, porque es el diálogo el que nos permite resolver los problemas”, declaró.
La autoridad explicó que la administración recibió una carta con varios planteamientos de la COB y aseguró que los puntos serán revisados durante la reunión. Sin embargo, insistió en que una de las principales preocupaciones del Gobierno es recuperar la circulación de productos esenciales y garantizar el abastecimiento en las ciudades.
Gálvez pidió a la dirigencia sindical que se generen condiciones para normalizar la llegada de alimentos, medicamentos, oxígeno y combustible, debido a las dificultades que enfrentan sectores afectados por los bloqueos. “Le pedimos que de manera inmediata se pacifique el país y se creen las condiciones para que podamos tener alimento, medicamento, oxígeno y combustible en las ciudades”, manifestó.
Desde la COB, el secretario ejecutivo Mario Argollo afirmó que la organización remitió una propuesta para buscar una solución al conflicto y advirtió que las movilizaciones continuarán si el Gobierno no atiende sus demandas. Señaló que las protestas surgieron por el incumplimiento de compromisos, la crisis del combustible y decisiones oficiales que, según su criterio, afectan a trabajadores y organizaciones sociales.
“Así como un dirigente sabe llamar a la movilización, también tiene que saber llamar a la paz”, expresó Argollo al referirse a la necesidad de encontrar una respuesta política y social al conflicto.
El dirigente rechazó que las medidas tengan relación con intereses partidarios y negó vínculos con el expresidente Evo Morales. “No ha existido ninguna intención de favorecer a ningún viejo político en el país”, afirmó.
La propuesta presentada por la COB, la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz Túpac Katari, Bartolina Sisa, transportistas, FEJUVE La Paz, sectores de El Alto, Oruro y Potosí incluye cinco pedidos centrales.
Entre ellos figura una revisión de la calidad del combustible importado, con la creación de una comisión técnica y posibles sanciones si se comprueba que el carburante no cumple los estándares exigidos. También solicitan medidas económicas temporales durante seis meses para sectores productivos afectados, con regulación de obligaciones financieras.
Las organizaciones plantean además la eliminación de decretos que consideran perjudiciales para sectores populares, empresas públicas y recursos naturales. A esto suman un pedido de amnistía presidencial para dirigentes procesados durante las movilizaciones y la restitución de garantías económicas.
Otro punto cuestionado es la Ley N°1740 sobre estados de excepción, cuya abrogación es exigida por los sectores movilizados al considerar que permite acciones militares en conflictos internos.
GOBIERNO Y COB ABREN DIÁLOGO TRAS CRISIS SOCIAL Y BLOQUEOS NACIONALES

