ESCALADA DE ACUSACIONES ENFRENTA DURAMENTE A LARA Y PAZ

Dic 23, 2025

El vicepresidente Edmand Lara acusó al presidente Rodrigo Paz de corrupción y manipulación política, mientras el mandatario respondió con desdén institucional, profundizando una crisis interna marcada por el Decreto Supremo 5503.

La relación entre el presidente Rodrigo Paz y el vicepresidente Edmand Lara ingresó en una fase de confrontación abierta y pública, luego de una serie de declaraciones del segundo mandatario que expusieron con crudeza una ruptura política en el núcleo del Ejecutivo. Las acusaciones, difundidas principalmente a través de transmisiones en vivo y videos en redes sociales, fueron respondidas por el jefe de Estado desde una conferencia oficial, evidenciando una disputa que ya no se limita al ámbito interno del Gobierno.

Edmand Lara difundió un video en sus cuentas oficiales en el que cuestionó duramente al presidente y a su entorno inmediato. En ese material, calificó a ministros y asesores como “unos pelotudos”, al sostener que desconocen la realidad social del país y que sus decisiones están generando una convulsión innecesaria. Las expresiones fueron realizadas durante una transmisión en vivo, lo que amplificó su alcance y provocó una reacción inmediata en la esfera política.

En esa misma intervención, el vicepresidente afirmó que había sido utilizado políticamente por Rodrigo Paz durante la campaña electoral. Reconoció públicamente que se equivocó al no escuchar advertencias previas y ofreció disculpas a quienes, según dijo, le alertaron sobre el comportamiento del hoy presidente. Lara sostuvo que Paz buscaba el poder con fines personales y no para atender las necesidades colectivas, afirmación que marcó uno de los puntos más sensibles del conflicto.

Las acusaciones incluyeron señalamientos directos sobre un presunto desconocimiento de la realidad social por parte del mandatario, atribuido por Lara a su origen acomodado. Según el vicepresidente, esa distancia con los problemas cotidianos del país se refleja en decisiones de gobierno y en la selección de colaboradores, a quienes describió como oportunistas y ambiciosos. En ese contexto, aseguró que varios cargos públicos habrían sido objeto de venta en instituciones estratégicas como la Aduana, Entel, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos y oficinas del Segip en Santa Cruz.

Uno de los ejes centrales de las críticas fue el Decreto Supremo 5503, que elimina la subvención a los hidrocarburos. Lara advirtió que esta medida enfrenta un amplio rechazo social y que su aplicación podría derivar en conflictos durante las fiestas de fin de año. A su juicio, la falta de políticas claras para reactivar la economía y atraer inversión internacional demuestra, según expresó, una deficiente labor del gabinete ministerial y de los asesores presidenciales.

El vicepresidente insistió en que no será silenciado y que continuará denunciando hechos que considera irregulares. En declaraciones posteriores, reiteró que no teme represalias políticas y que, incluso si el Gobierno no completa su mandato, asumirá las consecuencias que surjan de un eventual proceso de revocatoria. Estas afirmaciones reforzaron la percepción de una fractura profunda en la fórmula presidencial.

La tensión escaló aún más cuando Lara calificó directamente al presidente como corrupto y afirmó que “no vale un peso”, una expresión que fue replicada en distintos fragmentos de sus transmisiones en TikTok. Estas declaraciones se produjeron a poco más de un mes de la asunción del nuevo Gobierno, periodo en el que, según el vicepresidente, ya se habían registrado intentos de marginarlo de reuniones de gabinete y de limitar su participación en la toma de decisiones.

La respuesta del presidente Rodrigo Paz se produjo en una conferencia de prensa posterior a una reunión con gremiales y trabajadores cuentapropistas, el mandatario lanzó un comentario dirigido a su vicepresidente al señalar: “Yo no hago TikToks, yo hago las cosas”. La frase fue pronunciada en el tramo final del encuentro, en el que el Ejecutivo explicó los alcances del Decreto Supremo 5503 y los acuerdos alcanzados para evitar medidas de presión.

En esa intervención, Paz defendió su estilo de gestión y afirmó que el Gobierno enfrenta la reconstrucción de un Estado sin información ni documentación suficiente. Sin mencionar directamente las acusaciones, el presidente marcó distancia de las declaraciones difundidas en redes sociales y remarcó que su rol es tomar decisiones y actuar desde el ejercicio formal de la función pública.

El cruce se dio en medio de una serie de encuentros del Ejecutivo con distintos sectores sociales, orientados a explicar el ajuste en el precio de los hidrocarburos y a contener el malestar generado por la medida. El comentario presidencial fue interpretado como una respuesta directa a la exposición mediática de Lara y a la escalada verbal que se había intensificado desde el fin de semana.