Mientras las exportaciones superan ingresos históricos según el INE, hogares enfrentan precios elevados y oferta limitada de carne de res en mercados urbanos, en un contexto de decisiones cambiantes 2025.
La carne de res se ha convertido en un bien cada vez más difícil de encontrar para miles de familias bolivianas, pese al desempeño positivo que exhibe el sector exportador. De acuerdo con registros oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE), las ventas externas de este producto alcanzaron hasta noviembre de 2025 ingresos por 188,5 millones de dólares, cifra superior a la obtenida en toda la gestión 2024, cuando se reportaron 174,5 millones.
Los datos consolidados por el INE muestran un crecimiento interanual cercano al 8 por ciento y permiten proyectar que, con el cierre estadístico de diciembre, el año 2025 superó la barrera de los 200 millones de dólares en exportaciones de carne bovina. Este resultado es considerado un hito para la ganadería orientada al mercado externo, respaldado por información aduanera y reportes sectoriales oficiales.
Sin embargo, este desempeño no se refleja en el abastecimiento interno. En mercados de ciudades capitales e intermedias, comerciantes y consumidores reportan escasez sostenida y un incremento acumulado de precios que ronda el 52 por ciento, según referencias de precios al consumidor difundidas por entidades públicas. La situación ha obligado a numerosos hogares a reducir su consumo de carne de res o sustituirla por otras proteínas de menor costo.
Durante cuatro meses de 2025, el Gobierno mantuvo restricciones a la autorización de nuevos cupos de exportación, con el objetivo declarado de priorizar la oferta nacional. No obstante, los registros de comercio exterior muestran que, aun con esas limitaciones temporales, los precios internos continuaron al alza. Paralelamente, autoridades y productores reconocieron un aumento del traslado ilegal de ganado en pie hacia mercados fronterizos, principalmente Perú y Brasil.
Tras la evaluación de los resultados, las restricciones fueron levantadas a inicios de junio. Las cifras del INE evidencian el impacto inmediato de la medida: en mayo las exportaciones apenas superaron los 2 millones de dólares, mientras que en agosto se registraron cerca de 36 millones, el valor mensual más alto reportado por la industria cárnica nacional.
En el mismo periodo, el Estado impulsó la apertura de nuevos destinos, como el mercado egipcio, y el sector exportador analiza opciones comerciales en Chile, país altamente dependiente de proveedores regionales. Además, la normativa vigente eliminó cupos máximos de exportación, habilitando envíos sin límites administrativos.
