Tras la evaluación del proceso 2025, autoridades del TED Beni reclaman decisiones firmes y planificación rigurosa para garantizar comicios subnacionales sin fisuras ni vulnerabilidad institucional.
La Sala Plena del Tribunal Electoral Departamental del Beni (TED Beni) reforzó su postura técnica en el encuentro nacional efectuado en Santa Cruz, donde los tribunales electorales del país y el Tribunal Supremo Electoral (TSE) revisaron minuciosamente el desarrollo de las Elecciones Generales 2025, especialmente la segunda vuelta presidencial. La actividad también abrió el debate estratégico para la organización de las Elecciones Subnacionales 2026, que exigen un rediseño operativo inmediato.
Durante las sesiones, las autoridades departamentales subrayaron que el sistema electoral enfrentó exigencias inéditas. Desde la distribución del material electoral hasta la movilización de personal en áreas rurales e indígenas, los equipos técnicos identificaron falencias que, sin una intervención drástica, podrían multiplicarse en el siguiente proceso. Se planteó potenciar las capacidades logísticas y prever recursos extraordinarios para regiones alejadas, donde la institucionalidad aún llega con debilidad.
El uso de tecnología recibió una atención crítica. Se evaluó la funcionalidad de las plataformas digitales y la gestión de resultados preliminares, cuestionando los puntos donde el flujo de información se vio afectado por fallas de conectividad o demoras en la carga de datos. Los especialistas coincidieron en la necesidad de reforzar las medidas de protección informática para evitar cualquier intento de manipulación o filtración que ponga en riesgo la credibilidad del voto ciudadano.
En cuanto a la participación electoral, el ausentismo y el desinterés fueron analizados como un síntoma preocupante de desconfianza institucional. Las autoridades propondrán campañas de información más agresivas y presencia territorial constante para reducir la influencia de la desinformación, que durante la campaña anterior generó dudas y rumores que contaminaron el debate democrático.
El encuentro concluyó con una decisión política: el trabajo de planificación no puede retrasarse. Los lineamientos técnicos y presupuestarios deben ser definidos con celeridad y aplicados sin concesiones, garantizando reglas claras, controles verificables y equipos capacitados con anticipación.
