Autoridades nacionales, ENDE y sectores representativos del Beni acordaron mesas técnicas inmediatas para diagnosticar el sistema eléctrico, revisar tarifas, investigar posibles irregularidades y buscar soluciones conjuntas que alivien a familias y negocios afectados.
La crisis del servicio eléctrico en el Trinidad volvió a ocupar el centro del debate público tras una reunión clave donde autoridades nacionales, ejecutivos de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) y representantes institucionales del departamento acordaron conformar mesas de trabajo para encarar el problema de fondo: tarifas elevadas, cortes frecuentes y un sistema que genera descontento social.
El encuentro estuvo encabezado por el presidente ejecutivo de ENDE Corporación, Mario Larraín Saavedra, y el gerente general de ENDE DELBENI, Irwing Dávila Guardia, quienes escucharon de primera mano las observaciones de una comisión de especialistas benianos. Estos profesionales expusieron las dificultades cotidianas que enfrentan miles de usuarios, desde interrupciones constantes del suministro hasta facturas que superan la capacidad de pago de familias y pequeños emprendimientos.
Durante la reunión, Larraín asumió el compromiso institucional de transparentar la gestión de ENDE DELBENI y mejorar su desempeño administrativo. Según explicó, la instrucción responde al mandato del presidente Rodrigo Paz de garantizar eficiencia, responsabilidad y control en las empresas públicas, especialmente en sectores estratégicos como la energía eléctrica.
Las mesas de trabajo estarán integradas por actores clave del departamento, entre ellos la Universidad Autónoma del Beni José Ballivián, la Federación de Empresarios Privados del Beni y comités cívicos provinciales. El objetivo es elaborar un diagnóstico técnico y social que permita identificar las causas estructurales del alto costo del servicio y plantear soluciones viables en coordinación con el Gobierno nacional y las autoridades subnacionales.
El reclamo por las tarifas no es nuevo. En noviembre, tras una visita oficial al departamento, la viceministra de Autonomías, Andrea Barrientos, afirmó públicamente que el Beni paga la energía eléctrica más cara del país. La declaración generó expectativa y abrió el camino a una auditoría inmediata al sistema de cobro administrado por la filial de ENDE en la región.
Barrientos explicó que, tras reunirse con sectores económicos y recorrer instituciones públicas en Trinidad, constató que el problema no se limita a incrementos estacionales. “No se trata solo de facturas altas a fin de año; es un cobro excesivo que se mantiene durante toda la gestión”, señaló, respaldando las denuncias presentadas por la Cámara de Comercio, que ya entregó documentación y propuestas técnicas.
El impacto social es evidente. Comerciantes denuncian que los montos facturados asfixian sus finanzas y ponen en riesgo la continuidad de pequeños negocios. Familias, por su parte, aseguran que sostener el pago del servicio eléctrico se ha vuelto una carga difícil de asumir, pese a tratarse de un derecho básico.
Con la auditoría anunciada, ENDE DELBENI deberá explicar los criterios utilizados para la fijación de tarifas y las razones por las que el costo del servicio supera al del resto del país. El Gobierno adelantó que la revisión será exhaustiva y buscará garantizar que los usuarios paguen lo justo.


