TRINIDAD ESPERA DECLARACIÓN DE UNESCO COMO CAPITAL GASTRONÓMICA

Oct 16, 2025

Con esfuerzo colectivo, chefs, autoridades y comunidades locales proyectan a Trinidad como ciudad creativa gastronómica, fortaleciendo identidad, turismo y desarrollo económico, mientras conquista reconocimiento internacional y despierta orgullo ciudadano



Hace apenas unos años, imaginar a Trinidad como destino gastronómico y cultural era una visión lejana, casi intangible. Hoy, la capital beniana late con un impulso que une tradición, innovación y emociones compartidas, transformando su rostro urbano y social. Lo que comenzó como un sueño municipal se convirtió en un movimiento que involucra a toda la comunidad, con sabores que narran historias y plazas que celebran la identidad trinitaria.
En 2021, el alcalde Cristhian Cámara lanzó la primera propuesta formal: convertir a Trinidad en referente turístico y gastronómico de Bolivia. Desde ese momento, convocó a chefs, productores, académicos y líderes culturales a trabajar juntos, convencido de que la ciudad tenía un patrimonio culinario capaz de traspasar fronteras.
El 3 de diciembre de 2022, el Primer Encuentro Gastronómico de la Universidad del Valle reunió a los protagonistas de esta revolución. Entre aromas y conversaciones, se sentaron las bases de lo que sería mucho más que un evento: un proyecto de ciudad, donde la gastronomía se entrelaza con la historia y la identidad local.
La festividad creció con fuerza. En diciembre de 2023, la plazuela La Tradición vibró con el Gran Festival Parrillero. Allí, el churrasco trinitario se convirtió en emblema de unidad, mientras el jurado internacional reconocía la autenticidad y pasión de los asadores. Desde entonces, la frase “Trinidad es el único lugar donde la comida es linda” comenzó a resonar como un sello de orgullo y pertenencia.
En 2024, la Chope Asawo encendió brasas y corazones en la avenida Rogers Becerra, con más de 25 reses cocinadas frente a miles de espectadores. Ese año también se creó el Comité Impulsor de la Postulación de Trinidad ante la UNESCO y se anunció la Escuela Taller Gastronómica, destinada a formar a las nuevas generaciones de guardianes del sabor local.
El año 2025 consolidó la proyección internacional de la ciudad. El Segundo Foro Internacional reunió a representantes de varios países latinoamericanos, mientras la Chope Piesta rompía récords de asistencia. Trinidad dejó de ser solo una capital regional para transformarse en un referente continental, donde gastronomía, folclore y turismo se combinan con desarrollo económico y cultural.
En julio de 2025, la Entrada Folclórica Estudiantil Trinitaria comenzó su camino hacia el reconocimiento como Patrimonio Cultural de la Humanidad, fortaleciendo la fusión entre tradición, identidad y creatividad local. Agosto trajo la reafirmación del compromiso de posicionar a Trinidad en la escena internacional, uniendo talento, historia y emprendimiento.