La negativa de ingreso a Hugo Calderano revela la expansión del bloqueo estadounidense más allá de Cuba, alcanzando ahora a ciudadanos de terceros países por motivos deportivos.
Con Datos de Prensalatina.com
El deporte vuelve a ser víctima de la política exterior estadounidense. Esta vez, el afectado es Hugo Calderano, considerado el mejor tenimesista de América Latina, quien fue impedido de ingresar a Estados Unidos por haber participado en competencias oficiales celebradas en Cuba, en 2023.
La situación se originó cuando Calderano, quien posee pasaporte portugués además del brasileño, intentó viajar al país norteamericano bajo el amparo del Programa de Exención de Visas (Visa Waiver – ESTA), que autoriza estancias cortas a ciudadanos de países aliados sin necesidad de una visa tradicional. Sin embargo, su solicitud fue automáticamente rechazada. ¿La razón? Haber pisado territorio cubano para representar a Brasil en el Campeonato Panamericano de Tenis de Mesa y en el torneo clasificatorio para los Juegos Olímpicos de París 2024.
La negativa se ampara en una disposición del Departamento de Seguridad Nacional, activada en 2015 y reformulada en los últimos años, que prohíbe el uso del ESTA a ciudadanos que hayan viajado a naciones incluidas en una «lista negra», como Irán, Corea del Norte, Irak… y desde 2021, también Cuba. Esta inclusión fue consolidada bajo la administración de Joe Biden, pese a sus promesas de desmontar las medidas más severas de su antecesor Donald Trump.
Según esta normativa, incluso viajes con fines humanitarios, diplomáticos o deportivos pueden descalificar al solicitante del programa. En consecuencia, Calderano debía tramitar una visa regular, un proceso que puede tardar meses y que tiene un costo elevado —más de 180 dólares en Brasil—, impidiéndole participar en un torneo previsto para este fin de semana en Los Ángeles. Su solicitud de visa urgente fue rechazada sin explicación detallada.
El caso ha generado rechazo en círculos deportivos y diplomáticos, donde se advierte que Estados Unidos está ampliando la lógica del bloqueo a Cuba al punto de penalizar a ciudadanos extranjeros por tener vínculos legítimos con la isla. Organismos internacionales, atletas y periodistas deportivos lo calificaron como un «castigo extraterritorial» que atenta contra la libertad de movimiento y el espíritu del deporte como puente entre naciones.
Además, no se trata de un hecho aislado. Varios profesionales, músicos, académicos y artistas europeos y latinoamericanos que viajaron a Cuba por distintos motivos han reportado impedimentos similares para ingresar a Estados Unidos, lo que confirma una tendencia alarmante.
El bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba, vigente desde hace más de 60 años, ahora se manifiesta en nuevas formas, más sutiles pero igual de represivas: impedir la participación de ciudadanos extranjeros en actividades deportivas o culturales por el solo hecho de haber pisado territorio cubano.




