VIEJAS FIGURAS POLÍTICAS REGRESAN Y REAVIVAN TENSIONES EN LA RECTA ELECTORAL BOLIVIANA

Ago 9, 2025

A pocos días de las elecciones generales, el retorno de exautoridades que vivieron en el extranjero despierta críticas y sospechas desde el oficialismo, que lo interpreta como una jugada estratégica de la oposición tradicional.

En un clima electoral marcado por discursos encendidos y movimientos estratégicos, el escenario político boliviano ha sumado un elemento inesperado: el regreso de antiguos líderes que permanecieron años alejados del país. Para el viceministro de Coordinación y Gestión Gubernamental, Gustavo Torrico, estas apariciones no son casuales y podrían ser parte de una maniobra premeditada para fortalecer a la derecha en las urnas.

El caso más resonante es el de José Luis Paredes, exalcalde de El Alto y exprefecto de La Paz, quien volvió al país tras 16 años de autoexilio. Su arribo, en plena cuenta regresiva para los comicios del 17 de agosto, fue interpretado por algunos sectores como un movimiento simbólico de peso.

A la lista se suma Mario Cossío, exgobernador de Tarija, quien anunció a través de allegados que planea su retorno motivado por razones familiares, tras el fallecimiento de su madre. Asimismo, Leopoldo Fernández, exprefecto de Pando, se dejó ver nuevamente en la arena pública al participar en un acto político encabezado por la alianza de Jorge “Tuto” Quiroga.

Torrico, sin embargo, ve detrás de estos retornos un mensaje que va más allá de la política electoral común. “En algunos casos puede que tengan razones personales legítimas, pero en otros la señal es clara: quieren manejar la justicia como les convenga. Eso es lo que le dicen al país”, afirmó.

El viceministro también arremetió contra lo que considera una falsa narrativa de renovación en la oposición. A su juicio, las listas de candidaturas de estos sectores están plagadas de personas de avanzada edad. “Todos de más de 70 años. Yo soy viejo, pero no soy vieje metiche. Ellos son viejos metiches. Parece que no hubiera juventud capacitada en Bolivia”, ironizó.

En el caso de Cossío, Torrico fue aún más mordaz, acusando a algunos líderes opositores de querer recuperar figuras con experiencia en prácticas cuestionables. “El mensaje es: ‘Vamos a traer a quienes ya saben robar bien; los nuevos no sirven para eso’”, lanzó, dejando clara la carga política de sus palabras.

Estos regresos se producen en un contexto donde cada gesto, presencia o declaración puede alterar el tablero electoral. Para el oficialismo, representan una oportunidad para reforzar su discurso de que la oposición carece de ideas frescas y recurre a rostros vinculados con etapas políticas ya superadas.

Mientras tanto, en la opinión pública, el debate está abierto. Hay quienes defienden el derecho de estas figuras a participar nuevamente en la vida política, y quienes ven en su retorno un intento de revivir viejas estructuras de poder.

Con el 17 de agosto a la vuelta de la esquina, el peso simbólico y estratégico de estos regresos será puesto a prueba en las urnas, en una contienda donde la memoria política de los votantes jugará un papel decisivo.