Venezuela venció por 2-0 a una Bolivia que cometió errores puntuales en defensa. La Verde está obligada a ganar sus tres próximos encuentros, ante Colombia, Chile y Brasil, si quiere mantener vivas sus aspiraciones rumbo al Mundial 2026.
Bolivia comenzó el partido en Maturín con ímpetu, mostrando intensidad y determinación en los primeros minutos. Con presión alta y buen control del balón, arrinconó a Venezuela en su propio campo e impidió que el conjunto llanero articulara su juego. La propuesta ofensiva del técnico Óscar Villegas parecía dar resultado desde el primer minuto.
Sin embargo, todo cambió en un abrir y cerrar de ojos. A los cinco minutos, un error entre el defensor Héctor Cuéllar y el arquero Guillermo Viscarra terminó con el balón en el fondo del arco boliviano. Cuéllar, presionado por Salomón Rondón, retrocedió el balón a Viscarra, quien no logró controlarlo: la pelota le pasó entre las piernas en un blooper que abrió el marcador para la Vinotinto.
Ese autogol cambió el estado de ánimo del equipo, que hasta entonces había dominado claramente el desarrollo del juego. A pesar de ese golpe, Bolivia intentó retomar el control, aunque sin la claridad ni la confianza de los primeros minutos.
Presión sin premio: Bolivia atacó pero no hizo daño
A pesar del impacto emocional que significó el primer tanto, la Verde trató de mantener la propuesta ofensiva. Con una línea de ataque dinámica conformada por Lucas Chávez, Moisés Paniagua y Miguel Terceros, la selección nacional buscó generar peligro desde las bandas. Roberto Carlos Fernández fue el hombre más punzante, proyectándose constantemente por la izquierda con centros peligrosos.
La posesión del balón continuó siendo favorable a Bolivia, pero faltó profundidad y precisión en el último pase. Venezuela, por su parte, se acomodó al desarrollo del partido, defendiendo con orden y buscando contragolpes rápidos.
La jugada más clara para Bolivia llegó a los 24 minutos, cuando Fernández habilitó a Moisés Paniagua dentro del área. El joven atacante cayó en el intento de definición, pero el árbitro no sancionó infracción. Las protestas fueron en vano, y la jugada se diluyó sin consecuencias.
Segundo gol: un nuevo error que condenó el partido
Cuando Bolivia aún intentaba recuperarse anímicamente, llegó el segundo golpe. A los 30 minutos, un mal manejo en la salida desde el fondo derivó en un centro desde la derecha, que terminó rebotando en la defensa boliviana. El balón quedó nuevamente en los pies de Rondón, quien definió de zurda y amplió la ventaja para Venezuela.
Dos errores defensivos, dos goles en contra. Ese fue el resumen de la primera mitad para Bolivia, que había mostrado una mejor imagen en el desarrollo, pero se marchó al descanso con un 2-0 adverso que no reflejaba lo visto en los primeros 45 minutos.
Una segunda mitad de lucha y frustración
En la segunda parte, el entrenador Villegas intentó recomponer el mediocampo con el ingreso de Moisés Villarroel por Cuéllar, buscando más posesión y control en la zona central. El partido se volvió más parejo y abierto, con ambos equipos apostando al ataque.
Venezuela generó una ocasión peligrosa a los 52 minutos con un disparo de Josef Martínez que Viscarra contuvo con seguridad. Bolivia respondió a los 59 con un tiro libre ejecutado por Lucas Chávez, cuyo remate potente fue despejado por el arquero Rafael Romo con los puños.
La Verde mantuvo la presión durante varios tramos del complemento, pero le costó profundizar y generar situaciones reales de gol. La falta de puntería, sumada al orden defensivo del equipo local, impidió que Bolivia pudiera descontar. Aunque el esfuerzo no se negoció, el resultado no se movió hasta el final del partido.
Un panorama complicado para la verde
Con esta nueva derrota, Bolivia se queda en el octavo lugar de la tabla de posiciones con 14 puntos, mientras que Venezuela se consolida en el séptimo puesto con 18 unidades. La diferencia de cuatro puntos deja a la Verde sin margen de error en las fechas que restan.
El camino hacia la Copa del Mundo 2026 sigue siendo cuesta arriba para Bolivia. En las tres jornadas restantes de las eliminatorias, deberá enfrentar a Chile de local el martes a Chile y después visitar Colombia, para luego recibir en condición de local a Brasil.
La selección nacional está obligada a sumar los nueve puntos restantes y esperar una combinación de resultados favorables, especialmente que Venezuela no sume más de tres unidades en sus últimos compromisos, si quiere aspirar al puesto de repechaje.




