El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología advirtió que la reducción de lluvias, el descenso de los caudales y el incremento de focos de calor anticipan un periodo de alta vulnerabilidad ambiental.
La disminución de las precipitaciones y el incremento de focos de calor configuran un panorama de preocupación para el departamento del Beni. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) confirmó que las lluvias registradas durante las últimas semanas fueron insuficientes para recuperar la humedad del suelo y anunció que la región ingresará a un periodo de sequía que se hará más evidente entre agosto y septiembre. Paralelamente, la institución reportó la existencia de 172 focos de calor distribuidos en distintas provincias del departamento.
El responsable del Senamhi en Beni, Khobbys Negrette Gosalvez, explicó que los registros meteorológicos muestran un comportamiento asociado a la presencia del fenómeno de El Niño, situación que modifica el régimen habitual de lluvias y favorece una marcada reducción de las precipitaciones.
«De acuerdo a la activación del fenómeno del Niño se prevé escasez de lluvias en todo el departamento, situación que alcanzará su mayor intensidad entre agosto y septiembre», afirmó la autoridad al presentar la evaluación climática.
Aunque durante las próximas semanas podrían registrarse lluvias aisladas, Negrette aclaró que esos eventos serán de baja intensidad y no representarán un aporte significativo para mejorar la disponibilidad de agua. Según las proyecciones del organismo, las precipitaciones previstas difícilmente superarán los 10 milímetros, volumen considerado insuficiente para revertir el déficit hídrico que comienza a observarse en varias zonas del departamento.
El monitoreo hidrológico también refleja cambios en el comportamiento de los principales ríos. Si bien varias rutas fluviales continúan siendo navegables y algunos sectores mantienen niveles aceptables, los registros muestran un descenso gradual de los caudales. De mantenerse esa tendencia durante las siguientes semanas, el periodo de estiaje podría adelantarse y afectar con mayor rapidez a las regiones más sensibles.
El Senamhi advirtió además que el comportamiento atmosférico estará acompañado por el ingreso de vientos del sur con velocidades superiores a los 30 kilómetros por hora. Estas corrientes favorecen la pérdida de humedad, incrementan la sensación de sequedad y crean condiciones que facilitan la propagación de incendios forestales cuando existen quemas no controladas.
La institución señaló que el denominado Súper Niño podría provocar variaciones bruscas en las condiciones meteorológicas, alternando jornadas de elevadas temperaturas con descensos marcados ocasionados por el ingreso de frentes fríos. Esa combinación de extremos climáticos forma parte del comportamiento previsto para los próximos meses.
Otro de los indicadores que genera preocupación es el aumento de focos de calor detectados en el departamento. El informe oficial establece que actualmente existen 172 registros, concentrándose la mayor cantidad en las provincias Yacuma, Mamoré e Iténez, donde las condiciones ambientales favorecen la proliferación de quemas.
Las autoridades meteorológicas mantienen el seguimiento permanente de las variables climáticas y reiteraron que los pronósticos serán actualizados conforme evolucionen las condiciones atmosféricas. Asimismo, recomendaron a la población y a las instituciones vinculadas a la gestión de riesgos mantenerse atentas a los reportes oficiales, debido a que la combinación de escasas lluvias, disminución de caudales, fuertes vientos y aumento de focos de calor podría agravar el impacto de la temporada seca en diferentes regiones del Beni.


