Moscú reafirma su respaldo político, diplomático y energético a La Habana frente a sanciones y medidas de Estados Unidos, mientras prepara envíos de petróleo y mantiene cooperación bilateral sólida y de largo plazo.
Este febrero, el Gobierno de Rusia ha ratificado de manera pública y continuada que su alianza con Cuba se mantiene activa y estratégica frente a las recientes presiones internacionales. La vocera del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova, ha reiterado que Moscú condena las sanciones y restricciones que, según su versión, impone Estados Unidos sobre La Habana, calificándolas de ilegítimas y contrarias al derecho internacional.
Altos funcionarios rusos han enfatizado que la relación bilateral tiene décadas de antigüedad y que la cooperación política y económica continuará pese a los obstáculos externos. En llamadas y encuentros con sus contrapartes cubanas, autoridades del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia han señalado su disposición a seguir brindando “apoyo político y financiero necesario”.
A la vez, fuentes diplomáticas informan que Rusia prepara el envío de petróleo y combustible a Cuba como ayuda humanitaria, en respuesta a la crítica escasez de energía que sufre la isla caribeña tras el bloqueo de suministros de Venezuela y las limitaciones impuestas por Estados Unidos.
La postura del Kremlin ha sido acompañada por declaraciones desde la presidencia rusa y su diplomacia, afirmando que “muchos países del mundo se oponen también a la política de bloqueo” estadounidense hacia Cuba, señalando así un frente internacional más amplio de rechazo a esas medidas.
