La posesión de Estanislao Finfera Brun generó cuestionamientos políticos y legales tras revelarse un proceso por presunto daño económico al Estado y observaciones sobre el procedimiento de su designación.
La llegada de Estanislao Finfera Brun a la Gerencia General de Boliviana de Aviación (BoA) abrió una nueva controversia en torno a la empresa estatal. Horas después de su posesión, salieron a la luz antecedentes vinculados a un proceso administrativo por un presunto daño económico al Estado, mientras desde la Asamblea Legislativa surgieron críticas por la forma en que fue nombrado para ocupar el principal cargo ejecutivo de la aerolínea.
Legislador cuestiona la legalidad del nombramiento
El diputado de Alianza Popular, Rolando Pacheco, sostuvo que la designación no se ajusta a las atribuciones establecidas por la Constitución Política del Estado. Según explicó, la elección de la máxima autoridad de BoA debería ser competencia de la Asamblea Legislativa Plurinacional y no una decisión asumida por el Órgano Ejecutivo.
El parlamentario expresó que el procedimiento aplicado desconoce el marco constitucional y cuestionó la forma en que se concretó la posesión del nuevo gerente.
«Quien debe designar es la Asamblea (…) este gobierno está quebrantando la CPE (…) es una payasada la designación de gerente», manifestó.
Las observaciones aparecen en un momento en el que BoA continúa enfrentando exigencias para mejorar su administración y recuperar la confianza de los usuarios, tras una serie de dificultades operativas registradas durante los últimos años.
Auditoría derivó en un proceso
A las críticas por el mecanismo de designación se añadió un antecedente relacionado con la trayectoria del nuevo gerente. De acuerdo con la información conocida, cuando Finfera Brun desempeñaba funciones en la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), una auditoría estableció un presunto daño económico al Estado por Bs 33.639.
El informe hace referencia a gastos de rooming, observación que posteriormente dio origen a un proceso administrativo.
Ese antecedente fue utilizado por el diputado Pacheco para cuestionar la permanencia del funcionario al frente de la empresa estatal.
«El gerente de BoA tiene antecedentes», afirmó el legislador, quien añadió que esa situación refleja que «el Gobierno no tiene gente con idoneidad» para asumir responsabilidades de esa magnitud.
Dudas sobre su permanencia
El diputado también puso en duda la continuidad de Finfera Brun en el cargo y afirmó que las observaciones conocidas terminarán afectando su gestión.
«Estoy seguro de que el gerente no durará ni un mes», declaró.
A criterio del legislador, una empresa pública como BoA requiere autoridades que no tengan procesos pendientes relacionados con la administración de recursos públicos.
«Estanislao no tiene transparencia para asumir cargo (…) BoA necesita una persona transparente», sostuvo durante sus declaraciones.
Pacheco agregó que, desde su perspectiva, el nombramiento responde a acuerdos políticos dentro del Gobierno y aseguró que la elección del nuevo gerente forma parte de un reparto de espacios de poder.


