El presidente venezolano aterrizó en Nueva York tras ser capturado en Caracas. Su traslado generó condenas internacionales y advertencias sobre la vulneración de la soberanía de la República Bolivariana.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, arribó este sábado al Aeropuerto Internacional Stewart, en Nueva York, luego de haber sido secuestrado en Caracas durante un operativo militar estadounidense. Las autoridades de Estados Unidos anunciaron que Maduro y su esposa enfrentarán procesos judiciales en tribunales estadounidenses.
El Gobierno de Venezuela calificó los hechos como una “gravísima agresión militar” y denunció que la acción tiene como fin apropiarse de los recursos estratégicos del país, especialmente petróleo y minerales, y quebrar la independencia política de la nación. La vicepresidenta Delcy Rodríguez demandó la liberación inmediata del mandatario y de su esposa, reafirmando que Maduro es el único presidente legítimo del país.
El secuestro y traslado del presidente generó reacciones de distintos gobiernos. Rusia emitió un comunicado rechazando la intervención de Estados Unidos, subrayando que Venezuela debe poder determinar su propio futuro sin injerencias externas, especialmente de carácter militar. Otros países se sumaron a las demandas de respeto a la soberanía venezolana y protección de los derechos fundamentales de Maduro y su esposa.
Según informes de fuentes oficiales estadounidenses, el operativo se realizó bajo estrictos protocolos de seguridad y sin reportes de víctimas externas durante el traslado. Autoridades estadounidenses sostienen que las acciones obedecen a procesos legales en curso, mientras que Caracas sostiene que constituyen un ataque directo contra la independencia y la integridad territorial del país.





