El actor paceño, creador de personajes emblemáticos y figura del teatro, la radio y el cine nacional, falleció dejando una trayectoria de más de cinco décadas, reconocida por generaciones y respaldada por su obra.
David Santalla falleció en La Paz, la ciudad donde nació en agosto de 1939 y donde desarrolló gran parte de su carrera artística. La información fue confirmada por su familia, que en las horas previas había facilitado un número telefónico para que el público pudiera enviarle mensajes de afecto. Su esposa, Sandra Saavedra, agradeció públicamente las llamadas y recordó el deseo reiterado del actor de no ser olvidado.
Santalla construyó una trayectoria sólida en el teatro nacional, con más de medio siglo de trabajo continuo. Fue creador de más de 50 personajes, entre los que destacan La Imilla y Don Enredoncio, figuras que se consolidaron en escenarios paceños y giras nacionales. Su propuesta humorística se basó en la observación directa de la vida cotidiana, postura que él mismo sostuvo en entrevistas registradas en archivos de prensa.
Su carrera incluyó participaciones en dos producciones fundamentales del cine boliviano: Chuquiago y Mi Socio. En esta última interpretó a Vito, un transportista que quedó en la memoria del público. También tuvo un paso destacado por la radio, medio que consideraba una escuela integral para la actuación.
Se formó en el Internado Nacional Barros Arana de Santiago de Chile y, tras retornar al país, cursó Ingeniería Civil en la Universidad Mayor de San Andrés, aunque optó definitivamente por la actividad artística. Fundó su propia compañía teatral, Santallazos, con la que consolidó su presencia en escenarios locales.
Durante la cuarentena de 2020 escribió nuevas obras, entre ellas “La cuarentena de la Imilla”, reafirmando su vínculo con el teatro incluso en circunstancias adversas. Su hijo, Yungaro Santalla Aquim, solicitó que el velorio se realice en el Teatro Municipal Alberto Saavedra Pérez, en reconocimiento a su aporte cultural.
