El Gobierno intensifica la interdicción y muestra los resultados en operativos recientes en varios departamentos.
El contrabando en Bolivia recibió un nuevo revés tras una serie de acciones coordinadas por el Comando Estratégico Operacional de Lucha Contra el Contrabando (CEO-LCC), que permitieron la incautación de mercadería y vehículos utilizados para el transporte ilegal, con un valor total superior a los 2,2 millones de bolivianos.
Así lo confirmó el viceministro de Lucha Contra el Contrabando, Cnl. Luis Amílcar Velásquez, quien expuso públicamente los resultados en instalaciones del Regimiento Ingavi. De acuerdo con el informe, se lograron confiscar ocho camiones y cinco minibuses, además de 40 fardos de ropa de segunda mano, 400 quintales de maíz, 86 galones de aceite comestible, artículos de limpieza y gas licuado en garrafas.
“Cada vehículo retenido es una red desarticulada. Muchos de estos transportes son adaptados para internar productos sin control sanitario o fiscal”, indicó el viceministro.
Además de la mercancía seca, los operativos también apuntaron al ingreso ilegal de carne y productos perecederos. En Chua, La Paz, se interceptaron más de 1.264 unidades de pollo, y en otra intervención se confiscaron 1.700 kilos de carne porcina.


