El presidente Maduro denuncia que Trump busca apoderarse del petróleo y riquezas de Venezuela, reafirma defensa de la soberanía y asegura que el país no será colonia de nadie.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró este miércoles que su país enfrenta un intento directo de imponer un gobierno títere y apoderarse de sus recursos naturales por parte del expresidente estadounidense Donald Trump y su administración. Según Maduro, las recientes declaraciones de Trump revelan de manera explícita la intención de apropiarse del petróleo, las tierras y los minerales venezolanos, bajo un discurso que Caracas califica de guerrerista y colonialista.
“Se pretende un cambio de régimen para entregar nuestra soberanía y convertir a Venezuela en una colonia. Esta es una pretensión que hemos denunciado reiteradamente y que ahora queda al descubierto”, afirmó Maduro durante una intervención ante medios nacionales.
El mandatario venezolano subrayó que, pese a las amenazas, Venezuela continuará comercializando sus productos y explotando sus recursos naturales, que pertenecen exclusivamente al pueblo. “Es ilegal, según todos los acuerdos internacionales, impedir el libre comercio naval. No es tiempo de corsarios. Venezuela mantendrá la venta de petróleo y sus riquezas, propiedad legítima de su pueblo soberano”, señaló.
Maduro enfatizó que la defensa de Venezuela no se limita al territorio nacional, sino que constituye un acto de protección de la dignidad de toda América Latina frente a intentos de colonización y saqueo. “No seremos colonia de nadie. La unión cívico-militar-policial de nuestro pueblo garantizará la protección de nuestras tierras, minerales y petróleo, siempre en cumplimiento de nuestra Constitución”, dijo.
El presidente estadounidense, Donald Trump, insistió este miércoles en que Venezuela “tomó ilegalmente” recursos energéticos estadounidenses y que ahora busca recuperarlos. En sus declaraciones, Trump aseguró que su gobierno ha implementado un “bloqueo” total sobre los petroleros sancionados que entran y salen del país, señalando que “no vamos a dejar pasar a nadie que no deba hacerlo”.
La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, respondió de inmediato, rechazando categóricamente las afirmaciones de Trump y garantizando el funcionamiento pleno de la industria petrolera venezolana. “Nuestra primera empresa petrolera se fundó con personal exclusivamente venezolano. No seremos colonia energética de ningún poder extranjero”, subrayó. Rodríguez agregó que los comentarios de Trump reflejan un reconocimiento indirecto de sus intentos de apropiación: “Como buen criminal confiesa sus fechorías, pero aquí no habrá petróleo regalado ni robado para nadie”.
Maduro recordó además que la inmensa mayoría del pueblo estadounidense está en contra de cualquier guerra de agresión y que las acciones de Trump representan un patrón histórico de intervenciones que han destruido países y arrasado con generaciones enteras. “Todos los pueblos de América Latina están alzando su voz en rechazo a esta escalada guerrerista”, afirmó.
Durante su intervención, Maduro también mencionó que planteó la situación ante el secretario general de la ONU, António Guterres, exponiendo lo que Caracas califica como una escalada de agresiones ilegales y desproporcionadas. “Tenemos la fuerza, la razón y el respaldo de los pueblos del mundo frente a estas amenazas. Es tiempo de respeto al derecho internacional”, recalcó.
El mandatario venezolano denunció que la estrategia de Trump busca apoderarse de manera directa de las riquezas nacionales, incluyendo petróleo, minerales y tierras, bajo la falsa premisa de “recuperar derechos energéticos” que, según Caracas, nunca existieron para Estados Unidos. Maduro también destacó que las sanciones y bloqueos buscan paralizar la economía y el comercio, pero reafirmó que Venezuela no cederá ni un centímetro de su soberanía.
El martes anterior, la Casa Blanca endureció las medidas contra Venezuela, bloqueando totalmente los petroleros sancionados y calificando al gobierno de Maduro como “organización terrorista extranjera”. Estas decisiones, según Caracas, reflejan el interés explícito de apropiarse de los recursos del país sudamericano, violando normas internacionales y comprometiendo la estabilidad regional.
Rodríguez concluyó que la industria petrolera venezolana seguirá operando bajo control nacional, negando cualquier posibilidad de intervención externa. “El sudor, ingenio y trabajo del pueblo venezolano son los que sostienen nuestra industria. Lo que Estados Unidos pretende es un robo, que no permitiremos jamás”, enfatizó.
Maduro sostuvo que la defensa del país y sus recursos no es solo una cuestión económica, sino un acto de soberanía y de preservación de la vida de su pueblo. “Estamos protegiendo lo más sagrado que tiene un país: la vida y los derechos de sus ciudadanos”, aseguró. La administración venezolana mantiene firme su posición de rechazo a cualquier intervención y continúa denunciando ante organismos internacionales las acciones que consideran ilegales de Washington.
