El diseño aprobado por el TSE incluye espacios específicos para la elección presidencial y para representantes uninominales e indígenas.
La estructura final de la papeleta electoral que utilizarán los bolivianos el 17 de agosto en las Elecciones Generales ya fue definida por el Tribunal Supremo Electoral (TSE). El documento, presentado esta semana, incorpora una distribución innovadora que busca reflejar la complejidad y diversidad del sistema de representación del país.
Gustavo Ávila, vocal del TSE, explicó que el diseño consta de dos franjas claramente diferenciadas. La primera corresponde a las candidaturas al binomio presidencial —presidente y vicepresidente—, y la segunda se refiere a los candidatos a diputados uninominales y representantes indígenas, quienes serán electos por voto directo en cada región.
“Este diseño fue elaborado para fortalecer la comprensión del ciudadano sobre qué está votando y para qué instancia de poder lo está haciendo”, aseguró Ávila. Esta división por franjas no solo ayuda al votante a ubicarse mejor, sino que también mejora la transparencia y reduce los márgenes de error en el llenado de papeletas.
El sistema contempla 63 circunscripciones uninominales, que representan zonas geográficas específicas, y siete circunscripciones especiales indígenas, espacios que garantizan la inclusión de las naciones y pueblos originarios del país en la toma de decisiones nacionales.
La claridad visual es una de las prioridades del diseño. El TSE ha informado que la impresión de las papeletas incluirá medidas de seguridad como códigos de barra, sellos invisibles y elementos de validación. También se trabajará en el acceso para personas con discapacidad, incluyendo mejoras para la lectura en braille.
Días antes, el lunes 16 de junio, el organismo electoral ya había realizado el sorteo público de ubicación de las candidaturas en la papeleta, ante la presencia de medios y representantes de las diez organizaciones políticas habilitadas. Esta disposición ordena visualmente las franjas y asigna posiciones sin favorecer a ninguna fuerza.


