Ministerio denuncia abandono del canal oficial para comprar divisas esenciales.
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro, dio a conocer que desde hace dos meses los laboratorios afiliados a la Cámara de la Industria Farmacéutica Boliviana (Cifabol) dejaron de acudir al Banco Unión para obtener divisas destinadas a la importación de insumos. Esta situación genera preocupación en el Gobierno sobre el abastecimiento de medicamentos en el país.
Montenegro explicó que el Ejecutivo habilitó un canal exclusivo en el Banco Unión para que la industria farmacéutica pueda comprar dólares a un precio preferencial, como parte de las medidas para enfrentar la escasez de divisas y contener la volatilidad del tipo de cambio. Sin embargo, aseguró que ese mecanismo no está siendo utilizado, lo que sugiere que los laboratorios recurren a entidades financieras privadas donde las tasas son mucho más elevadas.
“El acuerdo con Cifabol se estableció con el presidente de la Cámara, Javier Lupo, y funcionó durante un tiempo. Pero hace dos meses dejaron de solicitar dólares al Banco Unión, probablemente porque prefieren otros bancos que les cobran más del 130%”, manifestó Montenegro. De esta manera, el Gobierno cuestiona la decisión del sector privado, que aparentemente prefiere asumir costos más altos.
Por su parte, Javier Lupo admitió públicamente que la industria farmacéutica no ha recibido el volumen esperado de divisas —un requerimiento trimestral de 45 millones de dólares— y criticó que los recursos asignados tengan condiciones similares al mercado paralelo, lo que dificulta la adquisición por la vía oficial.
Montenegro respondió que el Banco Unión adquiere dólares de exportadores a precios elevados, entre 12 y 14 bolivianos por dólar, y a partir de ahí se los vende a la industria farmacéutica al precio más competitivo posible. Enfatizó que, de no haber usado este canal, los laboratorios habrían pagado tasas aún mayores, que superan el 180% en otros bancos privados.
Además, el ministro alertó que la falta de aprobación en la Asamblea Legislativa de créditos internacionales por 1.742 millones de dólares, pendientes desde 2023, limita severamente la oferta de divisas para todos los sectores productivos del país. “Si se aprueban esos recursos, se facilitaría el acceso a dólares para la industria farmacéutica, combustibles y otros insumos”, dijo.
El distanciamiento entre el Gobierno y Cifabol revela un problema estructural en el manejo de la moneda extranjera en Bolivia, agravado por la crisis cambiaria y las restricciones financieras. La incertidumbre sobre el acceso a divisas puede afectar directamente la producción y abastecimiento de medicamentos, lo que a su vez impacta la salud pública.
Mientras tanto, la industria farmacéutica busca alternativas para garantizar sus insumos, aunque a costos más elevados que podrían trasladarse a los consumidores. Esta situación demanda un diálogo urgente para encontrar soluciones que permitan mantener el flujo de divisas necesario y asegurar la continuidad del suministro farmacéutico en el país.
