Autoridades y productores sellan un acuerdo que garantiza más carne para el mercado interno y la reapertura de ventas externas.
En una acción conjunta orientada a estabilizar el mercado de la carne en el país, el Gobierno nacional y los actores de la cadena productiva ganadera firmaron este miércoles un acuerdo para aumentar la disponibilidad de carne bovina en el mercado interno y restablecer las exportaciones del producto, que habían sido suspendidas desde febrero por el alza injustificada de precios y señales de desabastecimiento.
El convenio fue presentado en Santa Cruz con la participación de los ministros de Desarrollo Rural y Tierras, Yamil Flores, y de Desarrollo Productivo y Economía Plural, Zenón Mamani. También estuvieron presentes los representantes de la Confederación de Ganaderos de Bolivia (Congabol) y de la Confederación de Trabajadores en Carne de Bolivia (Contracabol).
“Este entendimiento alcanzado a través del diálogo permitirá fortalecer el abastecimiento de carne para la población boliviana. Además, se ha acordado reanudar las exportaciones bajo un esquema regulado, lo que contribuirá a la estabilidad de precios en el país”, manifestó Flores durante una conferencia de prensa.
Cabe recordar que el 5 de febrero, el Ejecutivo decidió suspender temporalmente las exportaciones de carne de res, debido al aumento especulativo del precio de la res viva y del kilo gancho, una medida que fue adoptada en defensa del consumidor nacional.
El ministro Mamani detalló que uno de los compromisos centrales asumidos por los ganaderos y comercializadores es aumentar la oferta de carne en remates y ferias populares, mientras que las autoridades se encargarán de implementar controles para verificar que los precios se mantengan en niveles razonables para el público.
Asimismo, el acuerdo contempla la reactivación de las exportaciones de manera planificada, acciones conjuntas contra el contrabando, y el suministro preferente de combustibles para las actividades agropecuarias.
Las proyecciones del Gobierno indican que la producción nacional de carne este año alcanzará las 351.231 toneladas, mientras que la demanda interna se estima en 295.293 toneladas, lo que genera un superávit de más de 55 mil toneladas. De ese excedente, se habilitará un cupo de exportación de 44.750 toneladas.
Este volumen de exportación controlada podría significar un ingreso superior a los 100 millones de dólares, según cálculos oficiales.
“El trabajo articulado continuará para garantizar un equilibrio entre el abastecimiento interno y el impulso a la exportación. Nuestro objetivo es que la población acceda a carne a un precio justo y que el sector productivo continúe creciendo”, afirmó el ministro Flores.


