GOBIERNO RESPONDE AL RECHAZO POR EL DIESELAZO: “NO AMENACEN, SENTÉMONOS A DIALOGAR”

Ago 18, 2026

El Ejecutivo respondió a los sectores que anunciaron movilizaciones contra el nuevo precio del diésel y pidió presentar propuestas antes de adoptar medidas de presión.

El Gobierno salió este martes al paso de las protestas anunciadas por sectores afectados por la nueva política de precios del diésel y pidió canalizar sus reclamos mediante el diálogo, antes de recurrir a movilizaciones o bloqueos.
ARAMAYO PIDE DIÁLOGO ANTES DE LAS PROTESTAS
El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, se refirió a los anuncios de medidas de presión surgidos en distintas regiones tras la modificación de los precios para determinados consumidores de diésel.
“No amenacen con acciones, sentémonos a dialogar”, afirmó la autoridad, al cuestionar que algunas organizaciones anuncien movilizaciones sin haber presentado previamente sus demandas y propuestas al Ejecutivo.
Aramayo sostuvo que primero corresponde plantear los problemas y buscar alternativas con las autoridades. “Si yo primero amenazo o defino la acción de hecho y luego quiero dialogar, estoy poniendo los bueyes detrás de la carreta”, manifestó.
La declaración se produce después de que sectores productivos y otros consumidores afectados expresaran su rechazo al incremento aplicado al combustible, al advertir que tendrá incidencia sobre sus costos de operación.
EJECUTIVO DEFIENDE LA DECISIÓN SOBRE EL COMBUSTIBLE
El Gobierno sostiene que la modificación responde a la necesidad de reducir el uso de recursos públicos destinados a la subvención de carburantes. Aramayo cuestionó que el Estado continúe financiando un producto que, según explicó, puede terminar saliendo del país.
“Ya no podemos sacrificar el bienestar de los bolivianos para seguir con ese modelo que el anterior Gobierno dejó”, señaló.
El ministro agregó que los recursos destinados anteriormente a la subvención pueden orientarse a hospitales, escuelas, carreteras, medicamentos y desayuno escolar.
Mientras los sectores afectados preparan sus respuestas, el Ejecutivo plantea reuniones para recibir sus demandas y discutir alternativas sobre una medida que ya fue emitida y comenzó a generar rechazo.
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GOBIERNO ENFRENTA PROTESTAS POR EL DIESELAZO Y PIDE: “NO AMENACEN, SENTÉMONOS A DIALOGAR”
El Ejecutivo respondió a los sectores que rechazan el nuevo costo del diésel y anunció apertura para escuchar sus reclamos, aunque descartó retroceder de inmediato en la medida.
El Gobierno cambió el tono frente a las primeras reacciones provocadas por el incremento del precio del diésel para medianos y grandes consumidores. El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, pidió a las organizaciones que preparan movilizaciones que presenten sus demandas ante las autoridades y opten por el diálogo antes de asumir medidas de presión.
EL EJECUTIVO CUESTIONA LOS ANUNCIOS DE MOVILIZACIÓN
“No amenacen con acciones, sentémonos a dialogar”, declaró Aramayo, en respuesta a los sectores que anunciaron protestas por las nuevas condiciones de acceso al combustible.
La autoridad cuestionó que algunas organizaciones definan medidas de hecho antes de explicar sus demandas. “Si yo primero amenazo o defino la acción de hecho y luego quiero dialogar, estoy poniendo los bueyes detrás de la carreta”, afirmó.
La declaración ocurre después de que el ajuste aplicado al diésel generara preocupación entre sectores que utilizan grandes volúmenes del combustible y que advierten sobre el impacto que tendrá en sus actividades.
GOBIERNO JUSTIFICA LA NIVELACIÓN DEL DIÉSEL
Aramayo defendió la decisión adoptada por el Ejecutivo y sostuvo que el Estado ya no puede mantener el mismo nivel de gasto para subsidiar carburantes.
“Ya no podemos sacrificar el bienestar de los bolivianos para seguir con ese modelo que el anterior Gobierno dejó”, manifestó.
Según la explicación oficial, los recursos que anteriormente se destinaban a la subvención podrían ser utilizados en otras áreas públicas, entre ellas hospitales, escuelas, carreteras, medicamentos y desayuno escolar.
El Gobierno plantea ahora reuniones con los sectores inconformes para conocer sus propuestas, mientras las organizaciones evalúan medidas de presión contra el ajuste. La discusión se instala sobre una decisión que ya fue formalizada mediante decreto y cuya aplicación comenzó a generar respuestas en distintos sectores productivos.