El Gobierno negocia un financiamiento de entre $us 2.500 y 2.800 millones con el Fondo Monetario Internacional, mientras el organismo condiciona el desembolso al cumplimiento de reformas económicas, fiscales e institucionales.
El acceso de Bolivia a un crédito del Fondo Monetario Internacional (FMI) por un monto de entre 2.500 y 2.800 millones de dólares avanza hacia su fase decisiva. El Gobierno confirmó que las conversaciones se encuentran en los últimos pasos técnicos, aunque todavía no hizo públicas las condiciones definitivas del programa. Lo que sí se conoce es que el organismo internacional exige una serie de compromisos destinados a corregir los desequilibrios fiscales, fortalecer las reservas internacionales y garantizar la capacidad del país para cumplir con sus obligaciones financieras.
Acuerdo entra en su etapa final
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, informó que las negociaciones con el FMI están próximas a concluir y que únicamente restan aspectos técnicos antes del anuncio oficial.
«Como Ministerio de Economía nos ha tocado liderar el acuerdo con los organismos multilaterales. Estamos trabajando en los últimos detalles con el Fondo Monetario, pero no puedo anunciar la fecha exacta porque depende de un trabajo conjunto con esta entidad; estamos a días del anuncio formal», señaló la autoridad.
De acuerdo con la información oficial, el crédito se ubicará entre 2.500 y 2.800 millones de dólares y más de la mitad de esos recursos ingresará entre finales de agosto y principios de septiembre.
El Gobierno también sostiene que la firma del convenio abrirá el acceso a nuevos desembolsos provenientes de otros organismos multilaterales, entre ellos el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la CAF y Fonplata, con lo que el financiamiento externo previsto para este año podría superar los 5.000 millones de dólares.
El presidente Rodrigo Paz Pereira confirmó igualmente que el entendimiento con el organismo internacional ya registra avances importantes.
«La pregunta tiene respuesta, ¿no? Es como ya se han asumido los acuerdos», respondió al ser consultado sobre la fecha de la firma del crédito.
Las condiciones que plantea el Fondo
El financiamiento no será aprobado únicamente por la necesidad de recursos. El FMI exige que Bolivia presente un programa económico integral con metas verificables y plazos definidos para corregir los principales desequilibrios de las finanzas públicas.
Uno de los requisitos centrales consiste en reducir el déficit fiscal mediante un ajuste del gasto estatal. El objetivo es disminuir la dependencia del endeudamiento para cubrir obligaciones permanentes y mejorar la sostenibilidad de las cuentas públicas.
El programa también incorpora medidas orientadas a fortalecer las Reservas Internacionales Netas (RIN), restablecer el equilibrio del mercado cambiario y garantizar una mayor estabilidad financiera.
Otra condición establece que los recursos obtenidos mediante el préstamo deberán permanecer inicialmente en el Banco Central de Bolivia (BCB), con el propósito de reforzar las reservas internacionales. Bajo ese esquema, el dinero no podrá destinarse directamente al pago de gasto corriente, subvenciones o funcionamiento de empresas estatales.
El organismo también requiere información fiscal transparente y actualizada, además de aceptar revisiones periódicas de sus equipos técnicos para verificar el cumplimiento de los compromisos asumidos dentro del programa.
Recursos destinados a fortalecer reservas
Las autoridades nacionales reiteraron que el crédito no será utilizado para cubrir la compra de combustibles ni para financiar operaciones corrientes del Estado.
Espinoza explicó que las divisas fortalecerán inicialmente las reservas internacionales y que, posteriormente, las empresas públicas deberán adquirir los dólares que requieran mediante los mecanismos establecidos en el mercado cambiario.
El ministro indicó además que el programa económico presentado al organismo contempla medidas como la flexibilización del tipo de cambio, la reducción del gasto público, el retiro gradual de la subvención a los combustibles y el fin del financiamiento monetario del déficit fiscal.
Por su parte, el presidente Paz Pereira sostuvo que el propósito del financiamiento es respaldar la actividad productiva.
«El trabajo con la CAF, BID, Banco Mundial o, en tal caso, si se da con el Fondo Monetario Internacional, es para producir, es para ordenar de mejor manera la economía y producir», manifestó.
Recordó además que parte de los recursos provenientes del financiamiento internacional será destinada a programas dirigidos a organizaciones sociales, emprendedores, transportistas y proyectos de infraestructura.
El crédito aumentará la deuda externa
La negociación con el FMI se desarrolla mientras la deuda pública externa registra el nivel más alto reportado por el Banco Central de Bolivia.
Según el informe correspondiente al 30 de junio de 2026, la deuda externa alcanzó los 14.357,7 millones de dólares, equivalente al 26,5% del Producto Interno Bruto (PIB).
Durante el primer semestre del año ingresaron 1.217,8 millones de dólares en nuevos desembolsos. Sin embargo, en el mismo período el país pagó 1.284,9 millones de dólares por concepto de capital, intereses y comisiones, lo que dejó un flujo neto negativo de 67 millones.
Los datos oficiales también muestran que el 85,8% de la deuda está denominada en dólares estadounidenses y que permanecen pendientes de desembolso otros 4.164 millones de dólares ya aprobados para diferentes proyectos.
Entre los principales acreedores multilaterales figuran el BID con 4.372,4 millones de dólares, la CAF con 3.293,6 millones, el Banco Mundial con 1.718,9 millones y Fonplata con 441,2 millones. En el ámbito bilateral, China continúa siendo el principal acreedor con un saldo de 1.090,3 millones de dólares.
Cambio de posición frente al FMI
La negociación también marca un cambio respecto a la postura que Rodrigo Paz Pereira expresó durante la campaña electoral de 2025.
En ese período manifestó que recurrir al Fondo Monetario Internacional no era una prioridad y advirtió que un financiamiento de esa naturaleza implicaría aumentar la deuda del país. También cuestionó públicamente a otros candidatos que proponían acudir al organismo.
Actualmente, la posición oficial es distinta. El Ejecutivo considera que el crédito forma parte de una estrategia para recuperar liquidez, fortalecer las reservas internacionales y facilitar el acceso a nuevas fuentes de financiamiento externo.
Aunque el anuncio oficial del acuerdo se prevé para los próximos días, todavía permanecen sin conocerse los términos financieros definitivos, el cronograma de cumplimiento de las metas y el documento completo que establecerá las obligaciones que Bolivia deberá asumir para acceder al préstamo del Fondo Monetario Internacional.


