EXPLORACIÓN EN PANDO BUSCA NUEVAS RESERVAS ENERGÉTICAS

Jul 8, 2025

Con millonaria inversión, YPFB apuesta por hidrocarburos no convencionales en la frontera amazónica.

Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) avanza con firmeza en su ambicioso proyecto de perforación del pozo Tomachi-X1 de Investigación Estratigráfica (TMC-X1 I.E.), que se ejecuta este mes en el departamento de Pando. El objetivo principal de esta iniciativa es conocer el potencial hidrocarburífero de formaciones geológicas profundas y poco exploradas en la cuenca Madre de Dios, al norte del país.
La estatal petrolera ha desplazado el equipo de perforación BLD-7 Rig, de 2.000 caballos de fuerza, desde Santa Cruz de la Sierra, recorriendo más de 1.700 kilómetros hasta llegar a la comunidad Empresiña, ubicada en el municipio de Filadelfia, provincia Manuripi. La travesía incluyó paradas logísticas en ciudades y poblaciones intermedias como Montero, Trinidad, Guayaramerín, Riberalta y Porvenir.
Fernando Arteaga Pinto, gerente nacional de Exploración y Explotación de YPFB, informó que el montaje del equipo registra un avance del 52%. “Concluido este proceso, comenzaremos a perforar. Contamos con el material tubular y todo lo necesario para la operación. La inversión asciende a más de 271 millones de bolivianos”, precisó el ejecutivo.
El pozo Tomachi-X1 I.E. busca llegar hasta una profundidad de aproximadamente 3.250 metros, con la finalidad de analizar formaciones del Devónico Superior, en especial la formación Tomachi, considerada una potencial roca generadora. Los estudios que se deriven permitirán establecer si existen acumulaciones de hidrocarburos líquidos en reservorios de baja permeabilidad, una característica de los llamados recursos no convencionales.
Para YPFB, esta incursión representa una incursión estratégica en una zona que limita con el territorio peruano, muy cerca de la cuenca de Camisea, una de las más importantes de Sudamérica. “Sospechamos que existe maduración del sistema petrolero en el área y la posibilidad de hallar crudo liviano. Esta región es clave para diversificar nuestras fuentes energéticas”, explicó Arteaga.
El Área Cobija, donde se ejecuta la perforación, posee una extensión de un millón de hectáreas y es de exclusividad de YPFB. Aunque no es una zona tradicionalmente asociada a la actividad petrolera, su potencial geológico ha despertado el interés de los especialistas. Además, se encuentra en una región productora de castaña certificada para exportación, lo que ha obligado a la empresa a implementar rigurosas medidas de control ambiental.

YPFB ha asegurado que las operaciones respetan plenamente la normativa ambiental vigente y se realizan bajo constante monitoreo. A su vez, la iniciativa está generando empleos tanto directos como indirectos, impulsando la economía local y promoviendo el desarrollo en esta área del norte amazónico.

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