La Casa Blanca sin evaluaciones internacionales y demostrando su poderío excluyó a Bolivia, Colombia, Afganistán, Venezuela y Birmania de la lista de cooperación antidrogas, alegando incumplimiento de compromisos internacionales y advirtiendo posibles sanciones en el futuro cercano.
La decisión del gobierno estadounidense de descertificar a cinco países en la lucha contra el narcotráfico marca un nuevo capítulo de tensiones diplomáticas. En un comunicado oficial, el Departamento de Estado señaló que Bolivia, Colombia, Afganistán, Venezuela y Birmania incumplieron de manera evidente sus obligaciones internacionales en materia antidrogas durante el último año.
El mensaje de Washington fue categórico: los países que no asuman sus responsabilidades en la prevención, producción y tránsito de estupefacientes “enfrentarán graves consecuencias”. Sin embargo, la nota también subrayó que Estados Unidos considera “vital” mantener la cooperación con varias de estas naciones, entre ellas Bolivia, Venezuela y Birmania, al tiempo que reiteró su respaldo a Colombia pese a la sanción diplomática.
En el caso boliviano, el comunicado reconoció avances concretos en la incautación de cargamentos de cocaína y en la colaboración con autoridades estadounidenses, especialmente en la captura de Maximiliano Dávila, exjefe antidrogas acusado de corrupción. Aun así, el documento sostuvo que el país sudamericano “tiene aún mucho trabajo por delante para cumplir con sus compromisos” y evitar convertirse en un refugio para organizaciones criminales transnacionales.
Colombia recibió el señalamiento más duro. El Departamento de Estado apuntó que los cultivos de coca y la producción de cocaína han alcanzado niveles históricos bajo la gestión del presidente Gustavo Petro. Según la administración de Joe Biden, solo medidas agresivas de erradicación y persecución judicial permitirán reconsiderar su posición frente al país andino.
La respuesta de Petro no tardó. Durante un consejo de ministros, el mandatario denunció la decisión como una injusticia, recordando las pérdidas humanas que Colombia ha sufrido en el combate al narcotráfico. “Han muerto soldados, policías y ciudadanos comunes enfrentando a estas mafias”, expresó visiblemente molesto.
Paradójicamente, apenas una semana antes, una delegación de altos mandos militares y policiales colombianos había viajado a Washington para exponer los esfuerzos desplegados en 2024, año en el que se incautaron más de 889 toneladas de cocaína. Sin embargo, la descertificación pone en riesgo la continuidad de la cooperación militar y policial, clave para enfrentar organizaciones como el Clan del Golfo, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las FARC.
Desde 1986, Estados Unidos elabora anualmente un informe de certificación para evaluar los compromisos antidrogas de más de veinte países. Este mecanismo, que muchos gobiernos califican de unilateral y punitivo, condiciona programas de ayuda económica y de seguridad. En la lista de países identificados como productores o de tránsito figuran, además de los descertificados, México, Perú, Ecuador y varias naciones centroamericanas.


