ESCASEZ DE DIÉSEL DISPARA PASAJES Y DEJA RUTAS SIN BUSES

Jul 21, 2026

Viajar por tierra dejó de ser una alternativa económica. La falta de diésel redujo la oferta de buses y miles de pasajeros enfrentan tarifas elevadas sin controles efectivos.

La crisis por el abastecimiento de diésel golpea con fuerza al transporte interdepartamental. La reducción de buses en circulación provocó un incremento generalizado en el precio de los pasajes, mientras los usuarios denuncian que las tarifas autorizadas quedaron desplazadas por montos mucho más altos en distintas terminales del país, sin que existan controles visibles por parte de la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT).
En la ruta Santa Cruz-Trinidad, donde la tarifa oficial fijada por la ATT establece un mínimo de Bs 69 para bus normal y un máximo de Bs 188 para bus cama, esos valores prácticamente desaparecieron del mercado. En la actualidad, conseguir un asiento en un bus convencional cuesta entre Bs 150 y Bs 200, mientras que los servicios cama superan los Bs 400.
La falta de unidades disponibles es evidente en las boleterías. «No hay buses, no tenemos venta para hoy. Si la flota logra cargar diésel vamos a vender pasajes», explicó una vendedora de la empresa Itabus en la Terminal Bimodal de Santa Cruz, reflejando la incertidumbre que enfrentan diariamente los pasajeros.
En La Paz, la situación también se repite. Gran parte de las salidas hacia el norte y el oriente del país se realizan desde Villa Fátima, donde los viajeros esperan durante horas la confirmación de los viajes. «Salimos todos los días a las cuatro de la tarde, pero tiene que esperar un poquito porque el bus tiene que cargar diésel», indicó el encargado de venta de boletos de la flota Yungueña. El pasaje hasta Trinidad alcanza actualmente los Bs 300.
El presidente del Comité Nacional de Buses Interdepartamentales, Richard Martínez García, aseguró que únicamente el 20% del parque automotor continúa prestando servicio debido a la escasez de combustible. Según explicó, el 80% restante permanece inmovilizado en filas para abastecerse de diésel.
«Nosotros solamente estamos trabajando al 20% de todo el parque automotor por el tema del combustible. Lamentablemente el Gobierno no está garantizando el abastecimiento», afirmó el dirigente.
Martínez señaló que un bus que cubre la ruta entre La Paz y Santa Cruz puede permanecer hasta tres días esperando combustible antes de iniciar viaje y, al llegar a destino, enfrenta nuevamente largas filas para poder regresar. En algunos casos, la espera se extiende hasta cuatro días.
El impacto también alcanza otras rutas nacionales. Pasajeros consultados en la Terminal de Buses de La Paz aseguraron que el costo para viajar a Santa Cruz bordea los Bs 400. «Compré un boleto en Bs 380, pero antes se encontraba entre Bs 310 y Bs 330», relató uno de los usuarios.
Tras el levantamiento de la subvención a los carburantes, la ATT publicó tarifas transitorias para el transporte interdepartamental. Para la ruta La Paz-Santa Cruz por la carretera nueva fijó valores entre Bs 113 y Bs 308, dependiendo de la categoría del servicio, mientras que por la carretera antigua estableció precios entre Bs 127 y Bs 319. Sin embargo, los operadores y pasajeros coinciden en que los cobros actuales superan ampliamente esos parámetros.
El transporte atribuye este incremento a la reducción de viajes, las prolongadas esperas para conseguir combustible y el aumento de los costos operativos. Martínez sostuvo que las empresas continúan afrontando obligaciones financieras, el pago del SOAT y el encarecimiento de repuestos por el alza del dólar. Además, afirmó que el diésel se comercializa en el mercado ilegal hasta en Bs 15 por litro.
La crisis también alcanzó al transporte pesado y urbano. Ambos sectores denunciaron que el abastecimiento sigue siendo insuficiente y convocaron a un ampliado nacional para el 29 de julio en Cochabamba. El dirigente del transporte pesado, Domingo Ramos, afirmó: «Seguimos mendigando combustible. A tanta presión ya nosotros, como dirigentes, nos estamos declarando en estado de emergencia porque no hay respuesta alguna de las autoridades». Por su parte, el ejecutivo del transporte urbano de Santa Cruz, Mario Guerrero, señaló que apenas el 50% de sus unidades continúa operando debido a la falta de combustibles.