EE.UU. INTENTA FORZAR ORMUZ Y SE RETIRA BAJO ADVERTENCIA IRANÍ

Abr 12, 2026

Buques estadounidenses se aproximaron al estrecho de Ormuz y retrocedieron tras advertencias iraníes, mientras Washington anuncia bloqueo naval y Teherán reafirma control militar sobre una ruta clave mundial.

El intento de unidades navales de Estados Unidos de aproximarse al estrecho de Ormuz terminó en retirada tras advertencias directas de fuerzas iraníes, en medio de una escalada que combina movimientos militares y decisiones políticas simultáneas.
De acuerdo con información difundida por la cadena iraní Press TV, dos destructores estadounidenses —el USS Michael Murphy y el USS Frank E. Peterson— avanzaron hacia la entrada del Golfo Pérsico, pero fueron detectados por sistemas de vigilancia iraníes antes de completar el tránsito. La reacción fue inmediata: radares de misiles y drones de reconocimiento se desplegaron sobre la zona, obligando a los buques a cambiar de rumbo en cuestión de minutos.
Fuentes militares citadas en esa investigación sostienen que las embarcaciones estadounidenses redujeron su margen de maniobra a menos de media hora tras ser fijadas como objetivo. Las advertencias se transmitieron por canales internacionales de navegación, incluyendo órdenes explícitas de abandonar el área en un plazo determinado. La flotilla se retiró sin completar el cruce.
El informe también señala que los buques habrían utilizado recursos de guerra electrónica para reducir su visibilidad, incluso alterando sistemas de identificación marítima. La maniobra incluyó una ruta cercana a aguas costeras, lo que elevó el riesgo operativo en una zona con vigilancia permanente.
Desde Teherán, la respuesta oficial fue contundente. Portavoces del cuartel central Khatam al-Anbiya afirmaron que cualquier tránsito por el estrecho está sujeto a la supervisión de las Fuerzas Armadas iraníes. La Guardia Revolucionaria reiteró que mantiene control operativo sobre la vía y que los buques militares extranjeros no tienen autorización para cruzar sin condiciones impuestas por Irán.
El incidente ocurre mientras continúan tensiones tras negociaciones recientes en Islamabad, donde delegaciones de ambos países no lograron cerrar acuerdos. Para autoridades iraníes, cualquier movimiento militar en Ormuz durante ese periodo representa una presión directa sobre su posición en la mesa de diálogo.
En paralelo, el presidente estadounidense Donald Trump anunció el inicio de un bloqueo naval dirigido a controlar el tráfico marítimo vinculado a puertos iraníes. Según el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), la medida comenzará a aplicarse con alcance amplio, incluyendo embarcaciones de distintas nacionalidades que operen en rutas hacia instalaciones iraníes.
El mismo comunicado precisa que el tránsito por el estrecho de Ormuz no será interrumpido para buques con destino a puertos no iraníes, pero advierte que se establecerán controles y monitoreo intensivo en la zona. Las autoridades estadounidenses instruyeron a marinos comerciales a mantenerse atentos a comunicaciones por radio y a reportar sus movimientos.
Teherán respondió elevando el tono. Altos funcionarios reiteraron que cualquier presencia militar extranjera en el estrecho será considerada una violación directa de los términos del alto el fuego vigente. También insistieron en que la seguridad de la ruta depende exclusivamente de sus propias fuerzas.
El estrecho de Ormuz sigue siendo uno de los puntos más sensibles del comercio global de energía. Lo ocurrido en las últimas horas confirma que, lejos de reducirse, la tensión se traslada ahora al terreno operativo, con movimientos que aumentan el riesgo de un incidente mayor en una de las rutas marítimas más transitadas del mundo.