La cotización oficial superó por primera vez los Bs 11 desde la aplicación del tipo de cambio flexible. Empresarios, exportadores, comerciantes y transportistas alertan sobre un creciente impacto en sus costos y operaciones.
La escalada del dólar oficial dejó de ser una cifra exclusiva del mercado cambiario para convertirse en un factor que comienza a alterar distintas actividades económicas del país. En menos de un mes, la divisa pasó de Bs 9,73 a Bs 11,13, un incremento que coincide con la aplicación del régimen de tipo de cambio flexible y que ya provoca advertencias desde sectores productivos, comerciales y del transporte. Mientras el Gobierno sostiene que se trata de un proceso propio de la transición hacia el nuevo esquema cambiario, diversos sectores piden medidas que permitan reducir la volatilidad y evitar que el incremento del dólar termine trasladándose al costo de bienes y servicios.
Piden medidas para contener la escalada
El empresario y líder de Unidad, Samuel Doria Medina, manifestó que el comportamiento del dólar está avanzando a una velocidad que genera preocupación y sostuvo que el Banco Central de Bolivia (BCB) carece de recursos para contener esa tendencia. A través de sus redes sociales pidió al Gobierno revisar el sistema cambiario e incorporar mecanismos que permitan moderar el alza de la divisa.
«El alza del dólar es demasiado aguda y rápida. El Banco Central no tiene recursos para enfrentar este comportamiento. Es urgente que el Gobierno se replantee el sistema de cambios e introduzca mecanismos para moderar la tendencia alcista del mercado. Hay que evitar que este precio desordene los costos del resto de la economía», escribió.
En otra publicación señaló que la continua subida del dólar genera la expectativa de nuevos incrementos, lo que incentiva a muchas personas a conservar la moneda estadounidense en lugar de venderla. A su juicio, esa conducta profundiza la escasez de divisas y dificulta el funcionamiento normal del mercado cambiario.
La divisa supera los Bs 11
La cotización oficial establecida por el Banco Central alcanzó este jueves los Bs 11,13 por dólar, cinco centavos más que la jornada anterior y el nivel más alto registrado desde la implementación del tipo de cambio flexible.
Desde el 29 de junio, cuando comenzó a operar el nuevo régimen, el precio oficial acumuló un incremento de Bs 1,40. El Banco Central atribuye este comportamiento a que la demanda de dólares continúa siendo superior a la oferta disponible, en un escenario caracterizado por menores ingresos externos y una persistente escasez de divisas.
Al mismo tiempo, el mercado paralelo también registra cotizaciones por encima de los Bs 11, consolidando una tendencia alcista observada durante las últimas semanas.
Exportadores piden reglas más estables
La volatilidad diaria del tipo de cambio ya comenzó a generar dificultades para el sector exportador. La Cámara de Exportadores (Camex) advirtió que las permanentes variaciones del dólar incrementan los costos de los trámites y afectan la planificación de las operaciones de comercio exterior.
El gerente de la institución, Mario Rojas, explicó que un proceso de exportación suele demorar entre dos y tres días y, cuando corresponde realizar los pagos, la cotización ya cambió respecto al momento en que se inició el trámite.
Por ello, el sector propuso que el valor del dólar con el que se abre una operación permanezca vigente hasta su conclusión, evitando así costos adicionales derivados de las variaciones diarias.
Comercio y transporte reflejan los primeros efectos
La subida del dólar también comenzó a sentirse entre los comerciantes. El dirigente gremial de El Alto, Pedro Valda, advirtió que la venta de ropa usada atraviesa uno de sus momentos más complicados debido a que los mayoristas fijan el precio de los fardos utilizando como referencia el dólar del mercado paralelo, llegando incluso a calcularlo en Bs 12.
Esta situación redujo considerablemente el margen de ganancia de los vendedores minoristas y provocó una caída en las ventas de importantes ferias comerciales como la 16 de Julio, además de centros de comercialización en Oruro y Patacamaya.
En el transporte libre de La Paz también surgieron preocupaciones. El dirigente Limbert Tancara informó que el sector analiza una posible nivelación de tarifas ante el anuncio de incrementos en el precio de repuestos, autopartes y accesorios importados.
«Eso va a ser catastrófico, no simplemente para el chofer, también para la población», afirmó al señalar que solicitarán reuniones con autoridades nacionales, departamentales y municipales para conocer el alcance de la medida y evaluar alternativas.
El Gobierno defiende el nuevo régimen cambiario
Frente a las observaciones formuladas por distintos sectores, el ministro de Economía, Gabriel Espinoza, defendió la aplicación del tipo de cambio flexible y sostuvo que el comportamiento registrado durante las primeras semanas forma parte del proceso de adaptación del mercado al nuevo régimen cambiario.
La autoridad recordó que el Gobierno dejó atrás el sistema del bolsín administrado por el Banco Central y optó por un esquema que permita reflejar de manera más transparente las condiciones del mercado. Según explicó, este cambio era necesario para modernizar el funcionamiento del sistema cambiario y abandonar un mecanismo que mantenía congelada la cotización oficial.
Espinoza señaló que, pese a la percepción generada por el incremento del dólar, la depreciación acumulada desde la implementación del nuevo régimen se sitúa entre el 8% y 9%, una variación que —según afirmó— es menor a la registrada en otros países que adoptaron procesos similares, donde las devaluaciones alcanzaron entre el 20% y el 30% en pocas semanas.
El ministro también atribuyó parte de la presión sobre el dólar a la reducción temporal en el ingreso de divisas por exportaciones durante los 53 días de conflictos sociales, además de la acumulación de demanda de importadores que postergaron sus operaciones mientras persistían las dificultades para abastecerse de productos del exterior.
La autoridad sostuvo que el mercado todavía atraviesa una etapa de ajuste y aseguró que las variaciones diarias forman parte del funcionamiento del nuevo esquema. «Va a haber épocas en las que suban y épocas en las que bajan», afirmó, al señalar que muchas de las decisiones cotidianas de la población no dependen directamente del precio del dólar.
Finalmente, Espinoza indicó que el Gobierno considera que un rango cercano a los Bs 9,70, Bs 9,80 o incluso Bs 10 por dólar sería consistente con el funcionamiento de la economía boliviana y aseguró que el Ejecutivo continuará monitoreando el comportamiento del mercado cambiario mientras avanza la implementación del nuevo sistema.



