El Gobierno danés asegura que cualquier intento de Estados Unidos de ocupar Groenlandia será enfrentado militarmente, alertando riesgos para la Unión Europea y manteniendo comunicación con España.
Las autoridades de Dinamarca confirmaron este miércoles que sus Fuerzas Armadas están legalmente obligadas a defender Groenlandia ante un eventual ataque de Estados Unidos. Tobias Roed Jensen, portavoz del Mando de Defensa danés, detalló que las tropas tienen la facultad de usar fuerza inmediata si se amenaza el territorio, citando un decreto real de 1952 que cubre todo el Reino, incluida la isla ártica.
“El deber de nuestras unidades militares es proteger el territorio danés frente a cualquier agresión armada. Esto incluye la adopción de medidas defensivas sin esperar instrucciones adicionales cuando la situación lo requiere”, afirmó Jensen en declaraciones a The Intercept.
En paralelo, Copenhague ha mantenido contactos con Madrid para analizar posibles escenarios y evaluar riesgos que un intento estadounidense de anexión podría generar sobre la Unión Europea. Según fuentes citadas por El Mundo, el gobierno danés ha advertido que la operación propuesta por Washington podría crear precedentes preocupantes, tanto a nivel internacional como en territorios europeos de interés estratégico.
Los interlocutores daneses expresaron que la presión de Estados Unidos sobre Groenlandia refleja una lógica de expansión que, de replicarse, podría involucrar regiones como Ceuta, Melilla o incluso Canarias. Estas advertencias subrayan la preocupación de Dinamarca sobre cómo la acción de un aliado de la OTAN podría alterar la estabilidad territorial y la seguridad europea.
El Ministerio de Defensa de Dinamarca recalcó que la isla está cubierta por legislación que permite a las fuerzas militares actuar sin demora ante cualquier ataque, garantizando que la soberanía danesa no quede expuesta a iniciativas externas. Jensen explicó que estas disposiciones buscan prevenir situaciones donde las instrucciones políticas no puedan llegar a tiempo, asegurando así una defensa inmediata del territorio.
Fuentes oficiales recalcaron que la situación no se limita a un posible conflicto bilateral, sino que tiene implicancias sobre la seguridad colectiva de la OTAN y la Unión Europea, donde Dinamarca considera que se deben evaluar medidas preventivas para proteger los intereses del continente ante escenarios de expansión unilateral por parte de terceros.
El gobierno danés, encabezado por la primera ministra Mette Frederiksen, mantiene contacto constante con socios europeos para coordinar posiciones y alertar sobre riesgos estratégicos, destacando que la soberanía sobre Groenlandia es un principio innegociable dentro del marco legal del Reino de Dinamarca.
