Las existencias mundiales de petróleo muestran una caída sostenida mientras el estrecho de Ormuz sigue afectado por incidentes, elevando la presión sobre los flujos globales de suministro energético y comercial
La disponibilidad mundial de crudo se encuentra en su nivel más bajo en ocho años, según estimaciones de Goldman Sachs, en un escenario marcado por interrupciones en rutas marítimas y reducción progresiva de inventarios estratégicos.
El banco proyecta que las existencias globales equivalen a 101 días de demanda y podrían descender a 98 días hacia finales de mayo si persiste la actual dinámica de extracción y consumo.
Las reservas comerciales de productos refinados también muestran retrocesos, pasando de 50 días antes de la guerra entre Estados Unidos e Irán a unos 45 días en la actualidad.
El tránsito por el estrecho de Ormuz continúa limitado tras incidentes recientes, entre ellos ataques a embarcaciones y daños en infraestructura portuaria en Emiratos Árabes Unidos.
El aumento de precios del crudo cercano al 6 % en una sola jornada reflejó la sensibilidad del mercado ante cualquier alteración en la circulación del petróleo por esa vía estratégica.
De acuerdo con la entidad financiera, las reservas de acceso más fácil muestran una tendencia descendente que reduce el margen operativo de respuesta ante nuevos cortes de suministro.
El seguimiento de inventarios globales se ha intensificado debido a la combinación de menor oferta disponible y una demanda que se mantiene estable en distintas regiones consumidoras.
Los datos recopilados por la consultora indican que, aunque no se han alcanzado mínimos operativos críticos a nivel global, algunas regiones presentan niveles de almacenamiento particularmente ajustados en productos derivados del petróleo.
Las variaciones recientes en el transporte marítimo y en la producción de ciertos países exportadores mantienen bajo observación el comportamiento de las reservas, mientras los flujos comerciales se ajustan a medidas de seguridad y cambios en las rutas de envío registradas en las últimas semanas, según registros recientes del sector energético internacional sin alteraciones estructurales mayores reportadas hasta ahora globalmente.
