El Ejército Popular de China inicia maniobras cerca de Taiwán tras aprobación estadounidense de un paquete de armas, señalando advertencia por posibles movimientos separatistas y amenazas externas.
El Comando del Teatro Oriental del Ejército Popular de Liberación (EPL) de China lanzó este lunes ejercicios militares a gran escala en el estrecho de Taiwán y zonas circundantes, según reportó la agencia estatal Xinhua. El portavoz del comando, Shi Yi, indicó que la actividad responde a la reciente venta de armamento de Estados Unidos a Taiwán y busca reforzar la soberanía e integridad territorial china.
Las maniobras, denominadas “Misión Justicia 2025”, incluyen patrullas de preparación para el combate en aire y mar, operaciones conjuntas de diversas fuerzas y bloqueo de puertos estratégicos. Shi Yi precisó que buques y aeronaves se aproximan a la isla desde diferentes direcciones, realizando ejercicios de asalto coordinados para evaluar la capacidad de las tropas en escenarios de conflicto real.
El entrenamiento involucra a la Armada, la Fuerza Aérea, la Fuerza de Misiles y unidades terrestres del EPL. Durante los ejercicios, se realizan ataques simulados contra objetivos móviles utilizando cazas, bombarderos, drones y misiles de largo alcance. De acuerdo con el comunicado oficial, estas maniobras permiten verificar la precisión de los ataques y la coordinación entre unidades en distintos entornos.
Por su parte, Taiwán expresó su rechazo a las maniobras. La portavoz de la presidencia, Karen Kuo, aseguró que las fuerzas armadas de la isla mantienen control absoluto de la situación y han reforzado la preparación militar. En declaraciones recogidas por medios locales, Kuo calificó los ejercicios como una violación de normas internacionales y solicitó a Pekín cesar estas acciones que considera provocadoras e irresponsables.
Las maniobras coinciden con la aprobación por parte del gobierno de Estados Unidos de un paquete de armas valorado en más de 11.000 millones de dólares destinado a Taiwán. China consideró la medida como un atentado a su soberanía y anunció que responderá de manera firme y contundente ante cualquier intento de desafiar su unidad territorial.
Desde 1949, Taiwán se autogobierna con un sistema administrativo propio, mientras China sostiene que la isla forma parte inseparable de su territorio. Las autoridades de Pekín enfatizan que cualquier declaración o acción separatista por parte de los líderes taiwaneses constituye una amenaza a la integridad nacional y que la región “nunca ha sido un país, ni jamás lo será”.

