La disputa por la redistribución equitativa de recursos entre el nivel central y las regiones escala tras declaraciones contrapuestas. Santa Cruz condiciona su presencia en el Consejo de Autonomías y pide cambios inmediatos.
El gobernador de Santa Cruz y candidato a la reelección, Luis Fernando Camacho, pidió la dimisión de la viceministra de Autonomías, Andrea Barrientos, y anunció que el departamento no asistirá al Consejo de Autonomías mientras la autoridad continúe en funciones.
La reacción surgió después de que Barrientos afirmara que la aplicación del denominado 50/50 —referido a la distribución igualitaria de recursos entre el nivel central y las regiones— no puede sujetarse a plazos rígidos. “Es difícil decir esto dura dos días, cinco semanas o 10 años. Vamos a hacer que esto sea corto y efectivo para mejorar la vida de la gente”, declaró.
Camacho respondió a través de sus redes sociales y cuestionó la coherencia del Ejecutivo. “Ayer el Presidente vino a nuestro departamento para anunciar que el 50/50 empieza desde Santa Cruz. Hoy, la viceministra Andrea Barrientos, con total irresponsabilidad, contradice esta gestión y asegura que el 50/50 puede darse en 10 años”, sostuvo. Calificó esas expresiones como “ofensivas y reincidentes” y aseguró que la autoridad “carece de la idoneidad necesaria” para ejercer el cargo.
El Gobernador fue más allá y fijó una condición institucional: “Mientras Andrea Barrientos continúe como Viceministra de Autonomías, la Gobernación de Santa Cruz no participará en las reuniones del Consejo de Autonomía”.
No es la primera controversia vinculada a la autoridad nacional. Semanas atrás, tras señalar “¿Qué piensan, que vamos a agarrar y darles el 50% de la plata a su cargo? No funciona así, señores”, ofreció disculpas públicas y admitió un “error de comunicación”.
