Representantes del turismo, legisladores y autoridades regionales advierten que las nuevas tarifas aéreas encarecen viajes, frenan la recuperación económica y generan dudas sobre criterios técnicos aplicados por la ATT nacionales.
La reciente publicación de nuevas tarifas máximas referenciales para vuelos nacionales encendió una reacción inmediata de cámaras de turismo, representantes hoteleros y autoridades legislativas, que coinciden en que el ajuste impactará directamente en el bolsillo de los pasajeros y en la dinámica económica vinculada al turismo interno.
Desde el sector empresarial turístico, la principal preocupación gira en torno a la falta de claridad sobre los fundamentos técnicos de la medida. María Benavides, presidenta de la Cámara de Turismo, sostuvo que el incremento resulta difícil de justificar en un escenario donde —según remarcó— no se habría producido una variación en el precio del combustible de aviación. A su juicio, el encarecimiento de los pasajes terminará elevando también los costos operativos de las empresas que dependen del transporte aéreo para movilizar turistas.
Benavides advirtió que la consecuencia más inmediata será una contracción en la demanda. Explicó que muchas familias, especialmente aquellas que viajan en grupo, verán limitado su acceso a boletos aéreos por el nuevo nivel de precios. También anticipó que solicitarán una reunión formal con la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) para conocer en detalle los criterios aplicados, sobre todo ante la proximidad de periodos festivos que tradicionalmente dinamizan el turismo.
Una preocupación similar fue expresada por Teresa Molina, presidenta de la Cámara Hotelera Departamental de Chuquisaca. La dirigente señaló que el sector ya enfrenta dificultades por la baja frecuencia de vuelos y por el contexto económico nacional, factores que —según dijo— reducen el flujo de visitantes. En ese marco, consideró que el nuevo esquema tarifario representa una presión adicional que puede desalentar aún más los viajes internos.
A nivel nacional, la Cámara de Turismo de Bolivia manifestó “extrema alarma” y observó que el ajuste tarifario se produce en un mercado que describen como poco competitivo. El sector cuestiona que no se hubiera desarrollado un proceso amplio de consulta con actores privados antes de definir las nuevas referencias de precios. Además, planteó dudas sobre la relación entre las tarifas autorizadas y los costos reales de operación de las aerolíneas.
En el ámbito político, el tema también generó debate. Legisladores de distintas fuerzas coincidieron en que el incremento puede tener efectos sociales y económicos sensibles. El diputado Antonio Pino señaló que decisiones de este tipo deberían enmarcarse en políticas estructurales que fomenten mayor competencia en el transporte aéreo, en lugar de limitarse a resoluciones administrativas. Desde su perspectiva, la apertura del mercado a más operadores podría contribuir a equilibrar precios y mejorar el servicio.
En la misma línea, el diputado José Luis Porcel calificó la medida como contradictoria con los discursos de impulso al turismo interno. Observó que, en regiones que dependen del arribo de visitantes, el aumento de pasajes puede reducir la llegada de viajeros y afectar actividades económicas asociadas, como hotelería, gastronomía y transporte local.
Otros legisladores, sin embargo, matizaron las críticas y señalaron que se trataría de tarifas máximas referenciales y de carácter transitorio. El diputado Alejandro Reyes sostuvo que la medida podría formar parte de un proceso de ajuste destinado a ordenar el mercado mientras se avanza hacia una mayor apertura aérea. Afirmó que el ingreso de nuevas aerolíneas sería clave para generar competencia y, en el mediano plazo, presionar los precios a la baja.
De acuerdo con la disposición difundida por la ATT, varias rutas nacionales superan ahora los mil bolivianos como tarifa máxima de referencia. A ello se suma un cargo fijo por Derecho de Uso de Aeropuerto (DUA) en vuelos internos. La autoridad reguladora ha señalado en anteriores ocasiones que estos valores funcionan como techos tarifarios y que están sujetos a revisiones periódicas.
En departamentos como Tarija, autoridades regionales expresaron inquietud por el posible impacto en la conectividad y en la llegada de visitantes. Representantes locales recordaron que el transporte aéreo cumple un rol estratégico para regiones alejadas de los principales ejes troncales y que cualquier encarecimiento puede profundizar el aislamiento relativo.
