La detección de coliformes y Escherichia coli en la red de agua de Trinidad desató una alerta sanitaria. La AAPS exigió medidas urgentes y anunció posibles sanciones contra COATRI R.L.
La crisis por la calidad del agua potable en Trinidad escaló hasta las autoridades nacionales después de que informes técnicos confirmaran contaminación bacteriológica en parte de la red operada por la cooperativa COATRI R.L. La situación obligó a la emisión de una alerta sanitaria y encendió la preocupación de cientos de familias que denunciaron malos olores, turbidez y riesgos para la salud en distintos barrios de la capital beniana.
La directora ejecutiva de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Agua Potable y Saneamiento Básico (AAPS), Liesel Ramírez Gegner, llegó a Trinidad para sostener reuniones con autoridades municipales, representantes del Servicio Departamental de Salud (SEDES) Beni y responsables de la cooperativa cuestionada. La autoridad exigió la presentación inmediata de un plan de contingencia destinado a identificar el origen de la contaminación, delimitar las zonas afectadas y garantizar el abastecimiento alternativo de agua segura.
La intervención nacional se produjo luego de que análisis efectuados por la Unidad de Salud Ambiental del SEDES confirmaran la presencia de coliformes totales y Escherichia coli en muestras recolectadas el 4 de mayo en la zona Villa Corina. Los resultados encendieron las alarmas sanitarias debido a que estas bacterias están asociadas a contaminación fecal y representan un riesgo directo para la salud pública.
El director del SEDES Beni, Rubén Pierre Torres Yepez, informó que los estudios detectaron además ausencia total de cloro residual en el agua analizada. El reporte técnico estableció un registro de “DNPC”, sigla utilizada para señalar un nivel bacteriológico demasiado alto para ser cuantificado en laboratorio.
Las autoridades sanitarias recomendaron a la población hervir el agua antes de consumirla y reforzar medidas de higiene mientras continúan las evaluaciones epidemiológicas para evitar brotes de enfermedades gastrointestinales y otras infecciones vinculadas al consumo de agua contaminada.
En medio de la presión ciudadana, la gerente de COATRI R.L., Adelaida Ribera Castedo, atribuyó el problema al pavimento rígido ejecutado en sectores urbanos de Trinidad. Según explicó, las obras habrían provocado rebalses de alcantarillas que terminaron afectando parte del sistema de distribución.
La cooperativa anunció el envío de cisternas a barrios perjudicados, aunque precisó que el abastecimiento será únicamente para usuarios “activos y al día” en sus pagos. La medida provocó cuestionamientos de vecinos que consideran que el acceso al agua segura no puede estar condicionado a la situación económica de las familias en plena emergencia sanitaria.
El alcalde de Trinidad, Mauricio Barba, manifestó que el municipio respaldará las acciones impulsadas por la AAPS y acompañará las tareas de control y fiscalización mientras se determina el alcance real de la contaminación.
La AAPS advirtió que evaluará posibles sanciones contra COATRI R.L. por presuntos incumplimientos en la prestación del servicio. Paralelamente, las autoridades nacionales y departamentales mantienen vigilancia permanente sobre la calidad del agua distribuida en la ciudad, mientras crece la exigencia ciudadana de soluciones inmediatas ante una crisis que ya dejó de ser un problema aislado y se convirtió en una emergencia sanitaria para Trinidad.



