Vecinos denuncian que el denominado “bimbo” ya se vende hasta en Bs 60 mientras continúan las filas en los surtidores. La escasez afecta a conductores, transportistas y trabajadores que dependen del carburante para sus actividades diarias.
Las filas para adquirir combustible continúan en Riberalta. Conductores de motocicletas, vehículos particulares y mototaxis deben esperar durante varias horas para poder abastecerse en los surtidores de la ciudad.
A esa situación se suma la denuncia de ciudadanos sobre la venta informal de combustible. Según los reportes, el denominado “bimbo”, utilizado para almacenar carburante, habría alcanzado precios de hasta Bs 60.
La diferencia obliga a muchos conductores a decidir entre perder varias horas en una fila o pagar un monto mayor para conseguir combustible de manera inmediata.
La falta de carburante afecta especialmente a quienes dependen de sus vehículos para trabajar. Mototaxistas, transportistas, comerciantes y trabajadores independientes requieren combustible de manera permanente para generar ingresos y cumplir sus actividades diarias.
Las consecuencias también alcanzan al movimiento de productos y mercadería. El transporte depende directamente de un abastecimiento regular de combustible, por lo que cualquier dificultad termina incrementando los costos de operación.
En medio de las filas y las denuncias por reventa, persisten interrogantes sobre el abastecimiento de carburantes en la ciudad. Los ciudadanos buscan conocer cuánto combustible está llegando a Riberalta, cómo se realiza la distribución y qué controles existen para evitar la venta informal.
Mientras tanto, las filas continúan en distintos surtidores y la reventa sigue apareciendo como una alternativa para quienes no pueden esperar durante varias horas para abastecerse.


