TRINIDAD ALISTA RESPUESTA ANTE LOS EFECTOS DEL “SÚPER NIÑO”

Sep 7, 2026

La Alcaldía prepara medidas junto a barrios y comunidades para reducir riesgos asociados con incendios, deshidratación, falta de agua y desbordes durante los próximos meses.

Trinidad comenzó a diseñar un plan de preparación para enfrentar los posibles impactos del fenómeno climático conocido como “Súper Niño”, a partir de las previsiones meteorológicas para el periodo 2026-2027. La planificación contempla acciones dirigidas a reducir los riesgos que podrían presentarse durante los meses de calor y la posterior temporada de lluvias.
El director de la Unidad de Gestión de Riesgos del municipio, Arnoldo Barba, informó que las proyecciones fueron analizadas durante un taller realizado en Santa Cruz, organizado por el Viceministerio de Defensa Civil con participación de organizaciones no gubernamentales.
Según explicó, los escenarios revisados advierten modificaciones importantes en las condiciones climáticas de la región oriental desde noviembre, con temperaturas elevadas, posibilidad de incendios forestales y un incremento de las precipitaciones en determinados periodos.
PREPARAN ACCIONES FRENTE AL CALOR
Barba señaló que uno de los aspectos que deberá atender el municipio será la exposición de la población a jornadas de temperaturas extremas.
“Se advierten cambios climáticos severos en nuestra región por este fenómeno climático y lo más responsable es elaborar un plan resiliente, que minimice esos efectos en la población”, afirmó.
Entre los riesgos identificados mencionó la deshidratación y problemas en la piel asociados a las altas temperaturas. También advirtió que el calor y las condiciones secas pueden favorecer la propagación de incendios forestales.
Por ese motivo, pidió a la población evitar las quemas y adoptar medidas preventivas antes de que comiencen los periodos de mayor temperatura.
TAMBIÉN PREVÉN UNA TEMPORADA COMPLICADA
El municipio incorporará al plan el comportamiento de las lluvias y el posible incremento de los caudales provenientes de las cuencas altas.
Barba explicó que un aumento significativo de las precipitaciones podría provocar crecidas y afectar a poblaciones asentadas en sectores ribereños, por lo que las medidas de preparación deberán contemplar tanto las zonas urbanas como las comunidades.
Las advertencias forman parte de los escenarios que vienen siendo analizados por instituciones nacionales. El SENAMHI mantiene seguimiento de las condiciones climáticas y de la evolución del fenómeno de El Niño, cuyos efectos pueden variar según la región.
El Gobierno nacional también anunció acciones de coordinación y preparación frente a posibles impactos durante el periodo 2026-2027, con participación de Defensa Civil y otras instituciones vinculadas a la gestión de riesgos.
TRABAJO CON LOS BARRIOS
La Unidad de Gestión de Riesgos anunció que llevará información preventiva a los barrios y comunidades del municipio. El objetivo será explicar los posibles escenarios y establecer medidas de respuesta antes de que ocurran emergencias.
Entre las recomendaciones planteadas figura contar con reservas de agua potable para los periodos de mayor calor, además de identificar mecanismos de atención ante incendios, inundaciones y otros eventos asociados a las condiciones meteorológicas.
La planificación municipal también deberá actualizarse conforme se conozcan nuevos pronósticos, debido a que las condiciones previstas para los próximos meses pueden modificarse con la evolución del fenómeno.
Barba sostuvo que la prevención requerirá participación de la población y coordinación con las organizaciones territoriales para reducir la exposición ante los diferentes riesgos que podrían presentarse durante el periodo señalado.