La depreciación del boliviano alcanzó 63,13% entre el 29 de junio y el 27 de julio. En el mismo período, el salario mínimo perdió 38,7% de su valor medido en dólares.
El salto del tipo de cambio en menos de un mes dejó al descubierto el deterioro del valor de la moneda nacional. Entre el 29 de junio y el 27 de julio, el dólar pasó de Bs 6,97 a Bs 11,37, una variación que equivale a una depreciación del 63,13% del boliviano frente a la divisa estadounidense. Más allá del dato cambiario, el efecto inmediato recayó sobre el poder de compra internacional de salarios, ahorros e ingresos percibidos en moneda nacional.
La magnitud del ajuste no solo llama la atención por el porcentaje alcanzado, sino por la velocidad con la que ocurrió. En apenas 28 días, el precio del dólar aumentó Bs 4,40. Un movimiento de esa dimensión modifica el costo de las importaciones, altera las referencias de precios de numerosos productos y reduce el valor de cualquier ingreso denominado en bolivianos cuando se compara con una moneda de uso internacional.
Un cambio que golpea el bolsillo
El impacto puede medirse con un ejemplo concreto. El salario mínimo nacional permanece en Bs 3.300. Sin embargo, su equivalencia en dólares cambió de manera drástica.
Con un tipo de cambio de Bs 6,97, ese ingreso representaba aproximadamente 473,46 dólares. Con la cotización de Bs 11,37, el mismo salario equivale a 290,24 dólares. La diferencia es de 183,22 dólares.
En términos porcentuales, el salario perdió 38,7% de su valor medido en la moneda estadounidense. No significa que el trabajador reciba menos bolivianos, sino que esos Bs 3.300 compran muchos menos dólares que hace menos de un mes.
La misma situación alcanza a jubilaciones, rentas, depósitos bancarios y ahorros mantenidos en moneda nacional.
Dos cifras que describen realidades distintas
La depreciación del 63,13% y la pérdida del 38,7% no expresan lo mismo.
El primer indicador corresponde al comportamiento del tipo de cambio. Refleja cuánto aumentó el precio del dólar expresado en bolivianos y constituye la medida utilizada para establecer la depreciación de una moneda.
El segundo indicador muestra cuánto perdió de valor un ingreso fijo cuando se convierte a dólares. Ambos resultados son matemáticamente correctos, pero responden a variables diferentes.
Una economía que cambia de referencia
El aumento del dólar modifica la estructura de costos de prácticamente toda la economía. Empresas que importan insumos, comercios que reponen mercadería, sectores productivos que dependen de maquinaria o materias primas del exterior y familias que destinan parte de sus ingresos a bienes vinculados al mercado internacional enfrentan un escenario distinto al de hace apenas un mes.
La depreciación del 63,13% del boliviano constituye un indicador del comportamiento de la moneda. La reducción del 38,7% en el valor internacional del salario mínimo muestra cómo ese movimiento cambiario se traslada directamente al poder adquisitivo externo de millones de bolivianos. Ambos datos describen el mismo proceso desde perspectivas diferentes y evidencian la profundidad del ajuste experimentado por la economía nacional en menos de treinta días.
EL DÓLAR BORRÓ UN TERCIO DEL VALOR DEL SALARIO EN 28 DÍAS

