La diferencia entre el peso inicialmente informado y el oficialmente registrado amplió la investigación sobre el cargamento retenido, mientras autoridades buscan establecer responsabilidades y reconstruir todo el procedimiento realizado.
La diferencia entre los 211 kilogramos de oro anunciados al inicio del operativo y los 189,5 kilogramos reportados posteriormente por las autoridades se convirtió en el principal foco de la investigación sobre el cargamento interceptado en el aeropuerto internacional de Viru Viru. La variación de aproximadamente 22 kilos abrió nuevas interrogantes sobre el manejo de la evidencia, el procedimiento aplicado durante el decomiso y las decisiones adoptadas en las horas posteriores al hallazgo.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, informó que ordenó verificar el peso real del mineral retenido y revisar cada una de las actuaciones desarrolladas desde el momento en que el cargamento fue detectado. La instrucción también alcanza a las actas de secuestro, los informes elaborados por las instituciones que participaron en el operativo y la cronología completa de los hechos.
«Se ha reportado que serían algunos kilos encima», declaró la autoridad al confirmar que existe una diferencia entre las cifras difundidas inicialmente y las que forman parte del registro oficial. Indicó que la investigación deberá establecer en qué momento surgió esa variación y cuál fue el destino del oro que ya no aparece en la documentación.
Junto con la revisión del peso del cargamento, el Ministerio de Gobierno solicitó informes sobre la liberación de cinco personas que inicialmente fueron arrestadas durante el operativo. Oviedo pidió identificar a las autoridades que autorizaron esa decisión y conocer los fundamentos legales utilizados para dejar sin efecto esas restricciones.
«Pedimos que se informen las causas para la liberación de los cinco implicados», sostuvo el ministro, quien además reiteró que «este Gobierno no va encubrir ningún caso de corrupción o hecho ilícito».
Durante la presentación oficial del caso también se confirmó que el cargamento estaba integrado por 77 lingotes de oro que pretendían ser enviados en un vuelo chárter con destino a Emiratos Árabes Unidos. La revisión realizada por el Servicio Nacional de Registro y Control de la Comercialización de Minerales y Metales (Senarecom) determinó que el mineral no contaba con registro oficial y que el código QR incorporado en la documentación presentada carecía de validez al no poder ser leído.
El caso incorporó otro elemento de interés tras conocerse que existió una comunicación entre el presidente de la Aduana Nacional, Alberto Soto de la Vía; el ministro Marco Antonio Oviedo; y el director nacional de Senarecom, Armando Magne Zelaya, mientras se desarrollaban las primeras actuaciones relacionadas con el decomiso del cargamento.
Paralelamente, la situación procesal de las personas involucradas también generó cuestionamientos. Aunque seis personas fueron intervenidas en un principio, únicamente Adrián Lema Roca, de 22 años, permanece aprehendido mientras continúa la investigación por los presuntos delitos de enriquecimiento ilícito con afectación al Estado, contrabando y venta y compra ilegal de recursos minerales.
Las observaciones no se limitaron al ámbito gubernamental. El alcalde de Warnes, Mario Cronenbold, manifestó que la diferencia detectada en el peso del oro representa una situación que no puede ser considerada normal debido al elevado valor económico del cargamento.
«No es una cadenita. Estamos hablando de 20 kilos, valorados en más de 20 millones de dólares… normal no es», afirmó la autoridad municipal, quien señaló que una operación de esa magnitud necesariamente requiere documentación, autorizaciones y controles específicos.
Cronenbold también expresó que resulta difícil pensar que un cargamento con ese volumen pudiera movilizarse sin cumplir los requisitos establecidos por la normativa vigente.
«Todos sabemos que sacar oro tiene que tener una normativa, un reglamento, respaldos, permisos, todo… Nadie se atreve a llevar esa cantidad de oro si no tiene los avales correspondientes», declaró.
Desde la Asamblea Legislativa Plurinacional también surgieron pedidos para ampliar las investigaciones. El diputado del PDC, Milton Morales, observó que existen diferencias entre las cifras difundidas por distintas instituciones respecto al peso del mineral retenido.
«Se tiene entendido que son 211 kilos de oro. Pero también el Ministerio Público, por una parte, dice que son 185 kilos», manifestó el legislador, quien anunció que solicitará toda la documentación disponible para ejercer fiscalización sobre el caso.
Morales también expresó preocupación por la reducción del número de personas sometidas a investigación y pidió esclarecer por qué cinco de los arrestados recuperaron su libertad pocas horas después del operativo. «Esperemos que no desaparezca más oro del que ya han encontrado», señaló.
A esas observaciones se sumó la diputada Lissa Claros, quien calificó el caso como «gravísimo» y sostuvo que las inconsistencias conocidas hasta el momento comprometen a varias instituciones que participaron en el procedimiento. La legisladora indicó que impulsará solicitudes de informe escrito dirigidas a los ministerios competentes y planteará la destitución del presidente de la Aduana Nacional mientras se esclarecen los hechos.
Las investigaciones también avanzan sobre el recorrido que siguió el cargamento antes de llegar al aeropuerto. Las imágenes obtenidas por cámaras de seguridad muestran que una vagoneta Toyota Runner roja con placa 3770-ZPK trasladó las cajas que contenían los lingotes hasta la terminal aérea.
Según los registros oficiales del motorizado, el vehículo figura a nombre de Carlos Eduardo Lema Ribera. Ese automóvil aparece en las grabaciones previas al ingreso del cargamento que posteriormente fue detectado mediante controles de Rayos X cuando intentaba ser embarcado rumbo a Dubái.
Mientras las autoridades reconstruyen cada etapa del procedimiento, los investigadores deberán establecer el origen del mineral, verificar la autenticidad de toda la documentación presentada, identificar la participación de cada una de las personas vinculadas al traslado y explicar por qué el peso del oro cambió entre el primer reporte y el registro oficial. La diferencia de cerca de 22 kilogramos permanece sin una respuesta pública y constituye uno de los principales puntos que busca esclarecer la investigación abierta por este caso.
VACÍO DE 22 KILOS DE ORO AGRAVA CASO VIRU VIRU

