Tras controlar los incendios forestales que afectaron varias zonas del departamento, autoridades nacionales y regionales coinciden en que Tarija enfrenta estas emergencias con recursos insuficientes y alta dependencia del apoyo externo.
El fuego avanza, pero la emergencia todavía no terminó. Después de varios días de trabajo continuo de bomberos, militares, policías, comunarios y voluntarios, los principales incendios forestales registrados en el departamento de Tarija fueron controlados. Sin embargo, la magnitud del desastre volvió a poner en evidencia las limitaciones que enfrenta la región para responder con medios propios a este tipo de contingencias, mientras continúan las tareas de vigilancia para evitar que el viento reactive nuevos focos de calor.
Más de ocho mil hectáreas afectadas
El reporte preliminar de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT) establece que al menos 8.190 hectáreas resultaron afectadas por los incendios registrados durante las últimas semanas, aunque la superficie dañada podría incrementarse una vez concluyan las evaluaciones técnicas en las áreas comprometidas.
Las mayores afectaciones se registraron en las comunidades de Quirusillas, Tucumillas, La Victoria, Rincón de La Victoria, Coimata y Pinos, además de otros focos ubicados en Cercado y Rumicancha.
Las llamas consumieron principalmente pastizales y vegetación nativa, pero también alcanzaron viviendas y provocaron la muerte de animales domésticos y fauna silvestre, generando pérdidas ambientales que aún son objeto de cuantificación.
El director departamental de la ABT, Gonzalo Rodríguez, informó que la institución decidió adherirse a las denuncias penales iniciadas por estos incendios para aportar los informes técnicos que permitan establecer la magnitud del daño ambiental ocasionado.
La emergencia volvió a mostrar las carencias
Aunque el incendio fue contenido mediante un amplio despliegue interinstitucional, las autoridades coincidieron en que Tarija continúa enfrentando este tipo de desastres con limitaciones en equipamiento y logística.
La gobernadora María René Soruco sostuvo que la experiencia demuestra la necesidad de fortalecer la capacidad operativa del departamento para responder sin depender exclusivamente del apoyo proveniente de otras regiones del país.
«Tenemos que contar con helicópteros, tenemos que contar con bomberos especializados. No es posible que un helicóptero tenga que venir desde La Paz para atender una emergencia de esta magnitud», manifestó.
La autoridad también señaló que las gobernaciones y municipios requieren una mayor disponibilidad de recursos para atender con rapidez situaciones de desastre.
«Cuando hablamos de que dejen de confiscar los recursos del departamento no es un discurso político. Es para que las gobernaciones y alcaldías puedan atender oportunamente a la población, porque somos quienes estamos más cerca de la gente», afirmó.
Asimismo, cuestionó los procedimientos administrativos que retrasan el acceso a cooperación internacional cuando las emergencias demandan respuestas inmediatas, aunque destacó el trabajo desarrollado por los bomberos voluntarios, efectivos militares, policías y comunarios que permanecieron varios días combatiendo el fuego.
El Gobierno reconoce limitaciones nacionales
Durante su visita a Tarija, el presidente Rodrigo Paz reconoció que Bolivia todavía no dispone de un sistema consolidado para enfrentar incendios forestales de gran magnitud.
«Es una pena que después de 20 años no nos hayan dejado un sistema contra incendios fuerte en Bolivia», expresó.
El mandatario explicó que el Gobierno analiza mecanismos de cooperación con Brasil para compartir hidroaviones y equipos especializados, considerando el elevado costo que implica mantener una flota permanente destinada exclusivamente al combate de incendios.
También reveló que parte de las aeronaves disponibles permanece fuera de servicio debido a la falta de mantenimiento acumulada durante años.
«Tenemos helicópteros y aviones que están parados desde hace dos o tres años por falta de mantenimiento. Nos dejaron un país desprovisto de capacidad para responder a este tipo de emergencias», sostuvo.
Añadió que incluso uno de los helicópteros Super Puma opera con restricciones por las horas de vuelo disponibles antes de ingresar nuevamente a mantenimiento obligatorio.
Coordinación institucional permitió contener el fuego
Las autoridades resaltaron que la respuesta frente a la emergencia fue posible gracias al trabajo conjunto entre el Gobierno nacional, la Gobernación de Tarija, los gobiernos municipales, las Fuerzas Armadas, la Policía Boliviana, la ABT, el Centro de Operaciones de Emergencia Departamental (COED), bomberos voluntarios y organizaciones comunales.
La articulación permitió concentrar personal, maquinaria y apoyo aéreo en los sectores donde el incendio presentaba mayor riesgo para las comunidades.
En paralelo, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad una minuta de comunicación mediante la cual recomienda al Órgano Ejecutivo reforzar las acciones de atención y respuesta frente a los incendios registrados en Tarija y otras regiones del país.
La resolución también plantea adoptar medidas preventivas para afrontar la temporada de incendios, considerando que durante junio, julio y agosto suele incrementarse este tipo de emergencias en distintas zonas del territorio nacional.
Continúa la vigilancia sobre las zonas afectadas
Pese a que los principales focos fueron controlados, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, advirtió que el riesgo todavía no desapareció completamente.
«Controlado no significa que se haya extinguido, entonces por temas de viento pueden volver a reactivarse. De todas maneras se han tomado las contingencias necesarias», señaló.
El Gobierno Departamental y el Comando de Incidentes determinaron mantener durante 48 horas un operativo preventivo de rastrillaje para identificar posibles brasas subterráneas y evitar una reactivación del fuego.
Salud mantiene brigadas en las áreas de emergencia
El Ministerio de Salud y Deportes, mediante la Unidad de Gestión de Riesgos, Emergencias y Desastres (UGRED), informó que el último foco de calor activo fue mitigado como resultado del operativo conjunto desarrollado entre el nivel central y las autoridades locales.
Las brigadas médicas continuaron atendiendo a rescatistas y pobladores mientras los helicópteros hidrantes realizaban las últimas descargas de agua sobre la serranía.
El punto de atención instalado en La Victoria registró 98 pacientes atendidos, principalmente por conjuntivitis, irritación de las vías respiratorias provocada por el humo y quemaduras leves ocasionadas por la ceniza.
La cartera de Estado confirmó que mantendrá capacidad de despliegue inmediato para responder ante cualquier nueva emergencia ambiental que pueda presentarse en el país.
Bermejo moviliza ayuda para damnificados
Mientras continúan las labores de vigilancia, el Gobierno Autónomo Municipal de Bermejo inició una campaña solidaria para recolectar agua, víveres, medicamentos, alimentos para animales, herramientas, insumos de primeros auxilios y otros artículos destinados a los voluntarios y familias afectadas por los incendios.
La iniciativa cuenta con el respaldo de la Asociación de Municipios de Tarija (AMT), la Cruz Roja Boliviana Filial Bermejo y autoridades municipales, que además desplazaron personal capacitado para reforzar las tareas de respuesta en las zonas impactadas por el fuego, mientras los centros de acopio continúan recibiendo donaciones para apoyar la recuperación de las comunidades afectadas.


