El pacto anunciado entre Teherán y Washington pone fin a más de cien días de enfrentamientos, mientras Irán asegura que logró imponer sus condiciones nacionales.
El gobierno iraní informó que Estados Unidos aceptó avanzar hacia un acuerdo para detener definitivamente las operaciones militares, tras semanas de enfrentamientos que elevaron la tensión regional y dejaron daños en infraestructura del país persa. Las autoridades de Teherán presentaron el resultado como una victoria frente a la presión ejercida por Washington y sus aliados.
El Cuartel General Central de Jatam al-Anbia, principal estructura de mando militar iraní, afirmó que la resistencia del pueblo y de las Fuerzas Armadas permitió alcanzar un resultado favorable para Irán. En un comunicado difundido durante la madrugada del lunes, sostuvo que “los enemigos humillados” no tuvieron otra alternativa que aceptar las condiciones planteadas por la República Islámica.
“El resistente y digno pueblo de Irán, junto con sus valientes hijos en las poderosas Fuerzas Armadas del país y en el Frente de la Resistencia, han demostrado que los enemigos estadounidenses y sionistas no tienen otra alternativa que aceptar la derrota y rendirse ante un pueblo despertado”, señaló el mensaje militar.
El pronunciamiento llegó después de que el viceministro iraní de Asuntos Exteriores, Kazem Qaribabadi, confirmara que el memorando de entendimiento entre Irán y Estados Unidos fue concluido y que la firma oficial está prevista para el viernes en Suiza.
“La firma oficial del Memorando de Entendimiento de Islamabad tendrá lugar el viernes en Suiza”, declaró el funcionario iraní, quien también anunció el levantamiento del bloqueo naval estadounidense contra Irán.
Qaribabadi agregó que el acuerdo contempla “el fin inmediato y permanente de la guerra y de las operaciones militares en diversos frentes, incluido el Líbano”.
La mediación de Pakistán fue clave en las negociaciones. El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, comunicó que ambas partes habían llegado a un “acuerdo de paz” luego de intensas conversaciones entre representantes de Washington y Teherán.
Según la versión difundida por Islamabad, el compromiso establece un cese de las acciones militares en todos los frentes involucrados, incluyendo el territorio libanés, donde también se habían registrado ataques vinculados al conflicto.
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán afirmó que el resultado del proceso refleja la capacidad del país para resistir la presión estadounidense-israelí y defender sus intereses. Las autoridades iraníes insistieron en que cualquier salida negociada debía incluir garantías sobre la soberanía nacional, el levantamiento de medidas restrictivas y el respeto a sus derechos estratégicos.
El acuerdo llega después de aproximadamente 110 días de una confrontación que comenzó con ataques de la coalición estadounidense-israelí contra Irán, según la denuncia presentada por Teherán. El gobierno iraní acusó a Washington y Tel Aviv de iniciar una ofensiva sin provocación previa, mientras Estados Unidos sostuvo sus propias justificaciones de seguridad durante la crisis.
A principios de abril se había alcanzado una primera pausa temporal mediada por Pakistán, pero las tensiones continuaron debido a nuevas acciones militares y acusaciones de incumplimientos.
Durante esas conversaciones, Irán presentó un plan de diez puntos que incluía el fin de las hostilidades, el levantamiento de sanciones, compensaciones por daños causados durante los ataques y garantías sobre sus derechos en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del comercio mundial.
ACUERDO DE PAZ CON IRÁN DEJA A EE.UU. ANTE UNA DERROTA MILITAR Y POLÍTICA

