La intervención para despejar la carretera derivó en violentos choques entre pobladores, civiles llegados para desbloquear la vía y fuerzas del orden. Hay heridos de gravedad, detenidos y creciente tensión.
La jornada vivida en el municipio cruceño de San Julián dejó un saldo de decenas de heridos, denuncias de uso excesivo de la fuerza, personas aprehendidas y una carretera que continúa bloqueada. Lo que comenzó como un operativo para intentar restablecer el tránsito en la ruta que conecta Santa Cruz con Beni terminó convirtiéndose en uno de los episodios más tensos registrados en las últimas semanas dentro del conflicto social que mantiene movilizada a la región.
Desde las primeras horas de la mañana, grupos de civiles que buscaban levantar el bloqueo avanzaron hacia los puntos de cierre instalados por sectores movilizados que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Según testimonios recogidos en la zona, entre quienes participaron de las acciones para despejar la vía se encontraban integrantes de la Unión Juvenil Cruceñista, organización señalada por los bloqueadores como una de las principales impulsoras del intento de desbloqueo.
Los primeros incidentes se registraron cuando un reducido grupo de comunarios que permanecía en los puntos de bloqueo intentó impedir el avance de los civiles. La tensión fue creciendo rápidamente hasta derivar en enfrentamientos abiertos. Pobladores de San Julián acudieron posteriormente para reforzar a los movilizados y evitar que la medida de presión fuera desarticulada.
Durante varias horas se produjeron intercambios de piedras, petardos y otros objetos. La situación se agravó con la intervención de efectivos policiales que acompañaban el operativo. Testigos denunciaron que los uniformados utilizaron inicialmente agentes químicos y posteriormente balines para dispersar a quienes defendían el bloqueo.
En medio de la confusión, los enfrentamientos se extendieron por distintos sectores de la población. Videos difundidos por habitantes de la zona muestran escenas de corridas, personas buscando refugio y grupos enfrentándose en distintos puntos cercanos a la carretera.
Las denuncias más graves surgieron a partir de los heridos que comenzaron a llegar al centro de salud local. De acuerdo con el reporte del director del establecimiento médico de San Julián, fueron atendidas al menos 26 personas lesionadas como consecuencia de los enfrentamientos.
El profesional informó que dos de los pacientes presentaban cuadros de extrema gravedad. Uno de ellos sufrió un traumatismo craneoencefálico severo asociado a una herida abierta en la cabeza.
“Dos de gravedad, uno tiene diagnóstico de TEC grave, trauma de herida abierta y cráneo. Ese paciente fue derivado con código rojo a la ciudad de Santa Cruz y debe ser sometido a una intervención quirúrgica”, explicó el médico.
Los dirigentes de los sectores movilizados sostuvieron que el número de afectados era incluso mayor y denunciaron que varios comunarios resultaron heridos durante la intervención policial. Asimismo, afirmaron que algunas personas fueron arrestadas durante el operativo.
La diputada Patricia Patiño denunció públicamente que uno de los comunarios recibió un impacto en la cabeza durante la intervención. La legisladora cuestionó el accionar de las fuerzas del orden y aseguró que la respuesta estatal fue desproporcionada frente a una protesta social.
“Sin existir un Estado de Excepción se ha atacado al municipio de San Julián. Mi zona exigía respuestas a la crisis que atraviesa el país”, manifestó la parlamentaria al referirse a los hechos ocurridos durante la mañana.
Mientras los movilizados denunciaban heridos entre sus filas, la Policía también reportó bajas en sus efectivos. El comandante departamental de Santa Cruz, Jhenky David Gómez, informó que seis uniformados resultaron lesionados durante los enfrentamientos.
Según el reporte oficial, cuatro policías sufrieron heridas por impactos de bala y otros dos presentaron lesiones provocadas por golpes. Uno de los casos más delicados corresponde a un efectivo que recibió un disparo en la cabeza y permanece bajo observación médica especializada.
Durante una conferencia de prensa, Gómez mostró el casco utilizado por el uniformado afectado y afirmó que el equipo de protección evitó consecuencias aún más graves.
De acuerdo con la versión policial, otros agentes fueron alcanzados por proyectiles en los muslos, mientras que dos efectivos presentaron lesiones en un ojo y en un hombro producto de los enfrentamientos registrados durante la operación.
El operativo conjunto entre la Policía y las Fuerzas Armadas había comenzado alrededor de las seis de la mañana con el objetivo de habilitar la circulación vehicular en una de las rutas más importantes del oriente boliviano. Inicialmente, las fuerzas desplazadas lograron abrir parcialmente el paso y permitir el tránsito de algunos vehículos que permanecían retenidos desde hacía varios días.
Sin embargo, la situación cambió pocas horas después cuando centenares de pobladores se concentraron nuevamente en la zona y reorganizaron los puntos de resistencia.
Los dirigentes de las organizaciones movilizadas señalaron que la población respondió ante lo que consideró un intento de imponer el desbloqueo mediante la fuerza. Aseguran que la presencia policial y militar, sumada a la participación de civiles llegados desde otros lugares, provocó la reacción de los habitantes del municipio.
Con el paso de las horas, las fuerzas del orden optaron por retirarse del área. El repliegue permitió que los movilizados retomaran completamente el control de la carretera y reinstalaran los puntos de bloqueo.
La Policía confirmó además la aprehensión de cinco personas, quienes fueron puestas a disposición de instancias investigativas para determinar posibles responsabilidades en los hechos violentos registrados durante la jornada.
Pese a la magnitud del operativo, la medida de presión continúa vigente. La Federación Intercultural San Julián Norte ratificó su decisión de mantener cerrada la carretera que conecta Santa Cruz con Trinidad y otras regiones del departamento del Beni.
Los sectores movilizados sostienen que no levantarán la protesta mientras no existan respuestas a sus demandas políticas. Entre ellas figura la exigencia de renuncia del presidente Rodrigo Paz, a quien responsabilizan por la crisis económica y por los problemas de abastecimiento que afectan a diferentes regiones del país.
“Por decisión de nuestras bases, el bloqueo continúa hasta que se vaya este gobierno”, expresó uno de los dirigentes desde el lugar de la movilización.
La persistencia de la medida ha comenzado a afectar el transporte de pasajeros y de carga. Numerosos conductores decidieron buscar rutas alternativas para llegar a sus destinos, mientras otros permanecen varados a la espera de una solución.
En distintos sectores cercanos al bloqueo continúan observándose vehículos estacionados y pasajeros que deben realizar trasbordos para continuar sus viajes. Entretanto, la tensión permanece elevada en San Julián, donde los pobladores mantienen vigilancia permanente ante la posibilidad de nuevos intentos de intervención.
La situación sigue abierta y marcada por denuncias cruzadas, personas heridas, detenidos y una carretera estratégica que continúa cerrada después de más de tres semanas de conflicto. Mientras las autoridades defienden la intervención realizada, los movilizados insisten en que la respuesta estatal agravó la confrontación y fortaleció la determinación de mantener la protesta.















