Edgar Morales cuestionó la presencia de asesores extranjeros en el entorno presidencial y afirmó que varias decisiones del Gobierno están alejadas de la realidad social que atraviesan los bolivianos.
El exministro de Trabajo, Edgar Morales, afirmó que detrás del gabinete del presidente Rodrigo Paz opera un grupo de asesores extranjeros que, según denunció, está influyendo de manera negativa en las decisiones políticas del Gobierno. Sus declaraciones surgieron en medio de la creciente tensión social y de las críticas por la conducción de distintos conflictos en el país.
“Los asesores del presidente Paz son pésimos”, declaró Morales al cuestionar el manejo político de la actual administración. La exautoridad sostuvo que varias decisiones tomadas en los últimos meses no responden a la realidad económica y social que enfrentan miles de familias bolivianas.
Según explicó, el problema no se limita a los ministros que aparecen públicamente junto al mandatario, sino a personas externas que —de acuerdo con su versión— participan en la orientación política del Ejecutivo. Morales aseguró que esas recomendaciones están generando errores que terminaron profundizando el malestar en distintos sectores.
El exministro señaló que quienes rodean al presidente “no conocen la realidad de los bolivianos” y pidió un cambio inmediato en el equipo de asesores. “Cambiar a sus asesores” fue la exigencia directa que lanzó al mandatario, al considerar que una modificación en ese entorno podría ayudar a reducir la conflictividad.
Morales también planteó que el gabinete debería tener una representación más vinculada a las mayorías sociales del país. En ese marco, mencionó la necesidad de incorporar aymaras, quechuas y guaraníes en los espacios donde se toman decisiones políticas.
Durante sus declaraciones, dejó además una advertencia que elevó aún más la atención sobre sus palabras. “Si hablo de todo lo que sé, puede empeorar la situación”, sostuvo, sin brindar mayores detalles sobre la información que asegura conocer del interior del Gobierno.


