Hugo Dellien debutará hoy frente al francés Valentin Royer y Juan Carlos Prado jugará el lunes ante Martín Landaluce, en una aparición histórica para el tenis boliviano en París.
Bolivia volverá a mirar hacia Roland Garros con una escena inédita. Hugo Dellien y Juan Carlos Prado disputarán el cuadro principal del Grand Slam francés y marcarán un momento pocas veces visto para el tenis nacional: dos bolivianos instalados entre los mejores jugadores del torneo parisino.
Dellien será el primero en entrar a la cancha. El beniano, ubicado en el puesto 139 del ranking ATP, enfrentará en esta jornada al francés Valentin Royer, actual número 73 del mundo. El partido aparece como uno de los cruces más equilibrados de la primera ronda, no solo por el nivel reciente de ambos, sino porque ya existe historia entre los dos.
El registro profesional muestra una victoria por lado. La referencia más cercana se produjo en el Iasi Open de Rumania, torneo donde Dellien logró imponerse en un partido exigente por 6-4, 6-7(5) y 6-3. Aquella campaña terminó con el boliviano levantando el título y firmando uno de los mejores capítulos de su carrera sobre arcilla europea.
Royer llegará con el respaldo del público francés y con mayor continuidad en torneos ATP y Masters 1000. En los últimos meses participó en Roma y consolidó presencia en eventos importantes del circuito. Dellien, en cambio, apuesta por la experiencia acumulada en Roland Garros, torneo donde ya protagonizó actuaciones importantes frente a rivales de primer nivel.
El boliviano consiguió su clasificación después de superar dos rondas de la qualy, mostrando solidez física y regularidad desde el fondo de la cancha, una característica que suele potenciarse en superficies lentas como la arcilla parisina.
La organización del torneo programó el encuentro para el cuarto turno de la cancha 7, cerca de las 09:00 hora de Bolivia.
Un día después llegará el estreno de Juan Carlos Prado, la nueva carta del tenis boliviano. El cruceño, actualmente en el puesto 178 del ranking ATP, enfrentará al español Martín Landaluce, número 67 del mundo y uno de los jugadores jóvenes con mayor proyección del circuito.
Prado aterriza en el cuadro principal después de una qualy impecable. Ganó tres partidos consecutivos y respondió con personalidad en momentos donde la presión suele golpear a los jugadores más jóvenes. El boliviano mostró madurez táctica, resistencia física y una notable capacidad para sostener intercambios largos sobre arcilla.
El duelo frente a Landaluce tendrá un ingrediente especial. Ambos fueron número uno del ranking junior y son considerados parte de la nueva generación sudamericana y europea que intenta abrirse espacio dentro del circuito profesional.
El español llega con mayor roce internacional y con antecedentes recientes importantes. Alcanzó cuartos de final en Roma y disputará su segunda participación en Roland Garros. Sin embargo, el crecimiento de Prado durante la temporada también empezó a llamar la atención fuera de Bolivia.
La presencia simultánea de Dellien y Prado refleja un momento diferente para el tenis nacional. Durante años, Bolivia tuvo participaciones aisladas en torneos grandes, pero nunca una representación doble en el cuadro principal de Roland Garros. La imagen de ambos jugadores en París instala otra dimensión para este deporte dentro del país.
Dellien aparece como el referente consolidado, el jugador que abrió camino durante la última década y sostuvo presencia internacional pese a lesiones, viajes interminables y temporadas de enorme desgaste. Prado, mientras tanto, simboliza el recambio generacional y la posibilidad de proyectar a Bolivia hacia nuevos escenarios competitivos.
El camino, sin embargo, seguirá siendo complejo. Si Dellien supera la primera ronda, podría enfrentar en la siguiente fase al ganador del partido entre el francés Giovanni Mpetshi Perricard y el serbio Novak Djokovic, actual número cuatro del ranking ATP y múltiple campeón de Grand Slam.
Prado tampoco tendrá margen de relajación. Si avanza frente a Landaluce, chocará con el vencedor del cruce entre el checo Vit Kopriva y el francés Corentin Moutet, uno de los jugadores más incómodos del circuito sobre arcilla.
París vuelve a convertirse en una vitrina gigante para el tenis boliviano. Esta vez no habrá una sola raqueta defendiendo la bandera nacional. Serán dos nombres intentando abrirse paso entre la élite del deporte mundial.
DELLIEN Y PRADO PONEN A BOLIVIA EN EL MAPA GRANDE DE ROLAND GARROS

