El exministro de Gobierno arribó a Bolivia tras ser deportado de Estados Unidos. De inmediato fue detenido en Viru Viru para cumplir sentencias por corrupción y compra irregular de material antidisturbios.
La madrugada de este jueves, poco después de las 04.00, el exministro de Gobierno, Arturo Murillo, llegó al aeropuerto internacional de Viru Viru, en Santa Cruz de la Sierra, tras ser deportado desde Estados Unidos. Su arribo, en medio de un fuerte despliegue policial y mediático, marca el inicio de una nueva etapa judicial en su contra, ya que en Bolivia enfrenta varias causas abiertas y dos condenas firmes.
El otrora hombre de confianza de la expresidenta Jeanine Áñez descendió del avión con chaleco antibalas, esposado y escoltado por policías que lo trasladaron de inmediato a una celda del aeropuerto cruceño, donde permanece hasta su traslado a La Paz. Según confirmó el ministro de Gobierno, Roberto Ríos, se prevé que Murillo llegue a la sede de gobierno en horas del mediodía, donde un juez deberá definir los siguientes pasos procesales.
Murillo no solo afronta ocho procesos judiciales en territorio nacional, sino que ya tiene dos sentencias condenatorias: una de ocho años de prisión por el sobreprecio en la compra de gases lacrimógenos y otra de cinco años y cuatro meses por la adquisición irregular de armamento no letal procedente de Ecuador. Ambas corresponden a hechos ocurridos durante la crisis poselectoral de 2019, cuando ejercía como ministro en el gobierno transitorio.
En su paso por Estados Unidos, Murillo fue detenido en mayo de 2021 bajo cargos de conspiración para lavado de dinero y sobornos. Tras declararse culpable, en enero de 2023 recibió una condena de 70 meses de cárcel, de la cual cumplió gran parte antes de ser liberado por buena conducta en junio de este año. Posteriormente fue recluido en un centro de migrantes hasta que se resolvió su deportación.
Durante la víspera, el viceministro de Gobierno, Jhonny Aguilera, reveló que Murillo intentó solicitar su traslado a un tercer país, pedido que fue rechazado por las autoridades estadounidenses. Finalmente, fue entregado a funcionarios bolivianos y embarcado en un vuelo comercial hacia Santa Cruz, donde la Policía ejecutó su aprehensión en cuanto tocó suelo nacional.
La llegada de Murillo generó gran expectativa en Viru Viru. Decenas de periodistas aguardaron desde la madrugada para captar las primeras imágenes del retorno del exministro, quien, pese a estar esposado y custodiado, sonrió al pasar frente a las cámaras. El Gobierno confirmó que, tras cumplir con los procedimientos migratorios y médicos, fue puesto bajo custodia inmediata para evitar cualquier intento de fuga.
El procurador general del Estado, Ricardo Condori, anunció que en audiencia se pedirá que Murillo sea remitido a un penal de máxima seguridad, siendo Chonchocoro una de las opciones principales. Mientras tanto, el Ministerio de Gobierno convocó a una conferencia de prensa para informar oficialmente sobre el procedimiento y los siguientes pasos judiciales.
La historia judicial de Murillo ahora regresa a territorio boliviano, donde deberá responder por hechos de corrupción y tráfico irregular de material antidisturbios. Con dos condenas firmes y múltiples procesos en curso, el exministro enfrentará un futuro inmediato en tribunales y, previsiblemente, tras las rejas.


