BOMBARDEO ISRAELÍ CONTRA HOSPITAL GAZATÍ DEJA PERIODISTAS MUERTOS

Ago 25, 2025

Un ataque aéreo israelí golpeó el hospital Al-Naser en Jan Yunis, asesinando a periodistas, pacientes y rescatistas, en medio de la escalada militar que devasta a Gaza.

Un nuevo bombardeo israelí en la Franja de Gaza conmocionó este lunes a la población palestina y a la comunidad internacional. El hospital Al-Naser, en la ciudad de Jan Yunis, fue atacado en su cuarto piso, dejando 14 personas muertas y al menos tres heridas, de acuerdo con datos difundidos por el Ministerio de Salud de Gaza.

Lo que parecía un ataque inicial se transformó rápidamente en una tragedia aún más dolorosa. Apenas minutos después de que equipos de rescate y periodistas llegaran al lugar para asistir a las víctimas y documentar la situación, drones israelíes lanzaron un segundo ataque en la misma área, impidiendo la evacuación de los cuerpos y provocando nuevas muertes.

Entre las víctimas se encuentran los periodistas Hossam al-Masri, Mohammad Ashraf Salama —fotógrafo de Al Jazeera—, Moaz Abu Taha y Mariam Abu Daqa, reportera que se había sumado a la cobertura. Sus muertes se suman a las de más de 244 comunicadores palestinos asesinados desde el inicio de la ofensiva israelí, según la Oficina de Medios del Gobierno de Gaza.

El testimonio de sobrevivientes describe escenas de horror: cuerpos tendidos entre escombros, equipos médicos corriendo en medio del humo, y rescatistas que se convirtieron en víctimas. Un integrante de defensa civil relató: “Entramos para sacar a los heridos, y en segundos volvimos a estar bajo fuego. No nos dejaron ni siquiera recoger a nuestros compañeros”.

Las autoridades palestinas responsabilizaron directamente a Israel, pero también señalaron el papel de Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y Francia, acusándolos de “cómplices en un crimen genocida” por su apoyo político y militar a Tel Aviv.

Este ataque se produjo apenas días después del asesinato de otros seis periodistas, incluido Anas al-Sharif, galardonado en 2024 con el Premio Pulitzer por su cobertura de la guerra en Gaza. La reiterada violencia contra hospitales, escuelas y equipos de prensa refleja, según organizaciones humanitarias, una estrategia deliberada de castigar no solo a combatientes, sino a toda la población civil y a quienes intentan dar testimonio de la tragedia.

En Gaza, donde los hospitales ya funcionan al límite, el bombardeo contra el Al-Naser se convierte en un golpe devastador. Más que un centro médico, era un refugio para familias desplazadas. “Mi hijo estaba internado por neumonía, ahora no sé si sigue con vida”, relató un padre desesperado en medio del caos.

La comunidad internacional permanece dividida. Mientras organismos de derechos humanos exigen investigaciones urgentes y sanciones, varios gobiernos occidentales mantienen silencio o justifican la ofensiva israelí como parte de la “defensa propia”. Para los gazatíes, sin embargo, la sensación es de abandono.