BOLIVIA Y BRASIL INICIAN CONSTRUCCIÓN DE PUENTE BINACIONAL SOBRE EL RÍO MAMORÉ

Ago 8, 2025

El proyecto, que conectará Guayaramerín y Guajará-Mirim, se construirá en el marco del acuerdo de Petrópolis, con una inversión de 88 millones de dólares.

Este viernes, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, encabezará la firma de la orden de servicio para la construcción del puente binacional que conectará las ciudades de Guayaramerín en Bolivia y Guajará-Mirim en Brasil, sobre el río Mamoré.

La obra, que será financiada en su mayor parte por Brasil, está incluida en el marco del Nuevo PAC (Programa de Aceleración del Crecimiento), y representa un paso clave en la integración física y económica entre ambos países.

El puente, con una longitud de 1,2 kilómetros y una estructura de 17,3 metros de ancho, tiene un costo estimado de R$ 421 millones (aproximadamente 88 millones de dólares). Se prevé que la obra dure 36 meses, y beneficiará directamente a más de 180.000 personas, principalmente en la región amazónica, incluyendo los municipios de Guayaramerín y Guajará-Mirim, así como a las poblaciones vecinas.

La construcción de este puente binacional es parte de un compromiso de larga data, que remonta a los acuerdos de Petrópolis firmados en 1903.

El puente reemplazará a los transbordadores actuales que cruzan el río Mamoré, lo que reducirá significativamente los tiempos de transporte entre ambos países. A su vez, conectará las rutas BR-425 de Brasil con las de Bolivia, mejorando la circulación de bienes y personas, y fortaleciendo el comercio binacional.

Durante la ceremonia, que tendrá lugar en Porto Velho, capital del estado brasileño de Rondônia, se formalizará el inicio de la obra que ha sido largamente esperada por la población de la región fronteriza.

El ministro de Obras Públicas de Bolivia, Édgar Montaño, resaltó que el gobierno boliviano también jugará un rol fundamental en la construcción de los accesos terrestres al puente, una parte clave del proyecto, que se financiará en parte con un aporte de 2,8 millones de bolivianos aprobados por la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina).

“Este proyecto no solo representa un avance físico, sino también un paso hacia la integración real entre los dos países. Lo que hace 122 años parecía un sueño, hoy es una realidad”, expresó Montaño, destacando el simbolismo de la obra y la importancia histórica que tiene para Bolivia.

El puente también permitirá mejorar las condiciones de navegación fluvial sobre el río Mamoré, dado que el diseño del puente incluye un espacio central atirantado que garantizará la navegación de embarcaciones de mayor tamaño.

La infraestructura se convierte en una herramienta fundamental para la conexión con el Atlántico, lo que tendrá un impacto directo en el desarrollo del comercio regional, principalmente con la exportación de productos bolivianos y brasileños hacia mercados internacionales.

Por su parte, el Gobierno del Beni destacó que este megaproyecto representa una “nueva era” para la región, con implicaciones directas en el desarrollo económico, social y logístico.

Con la construcción de este puente, se anticipa la creación de empleos, la atracción de inversiones y un notable impulso al comercio. El Gobernador de Beni, Alejandro Unzueta, comentó que “esta obra cambiará la cara de la región, abriendo un nuevo camino para el desarrollo y fortaleciendo las relaciones bilaterales entre Bolivia y Brasil”.

Además de los beneficios económicos, el puente también fortalecerá la conectividad en el sur de la Amazonía, región clave para los dos países.

La obra responde a un anhelo de la población, que durante décadas ha solicitado una infraestructura permanente para facilitar el cruce de la frontera y la circulación de bienes.

La realización de este puente es vista como una inversión en el futuro de la región, que traerá consigo un impulso para el sector turístico, industrial y de transporte, favoreciendo a los sectores productivos de ambos países.

El proyecto también es considerado como una “deuda histórica” que, según analistas, contribuirá a cerrar las brechas de desarrollo en la región amazónica.

El puente será fundamental para la revitalización de los vínculos comerciales y culturales entre los municipios de Guayaramerín y Guajará-Mirim, regiones que comparten una rica tradición de intercambio pero que hasta ahora han estado limitadas por la infraestructura deficiente.