La Alcaldía de Trinidad se vistió con los colores patrios como símbolo de unidad y homenaje a los 200 años de la independencia de Bolivia, en el cierre del ciclo bicentenario latinoamericano.
A pocas horas de celebrarse el Bicentenario de Bolivia, la ciudad de Trinidad, capital del departamento del Beni, rindió homenaje a la patria con un acto simbólico cargado de emoción: la iluminación de la fachada principal de la Alcaldía Municipal con los colores rojo, amarillo y verde de la bandera nacional.
La iniciativa fue impulsada por el Gobierno Autónomo Municipal de Trinidad como parte del programa de actividades conmemorativas por los 200 años de la fundación de la República. Según declaraciones del alcalde, este gesto representa “una pequeña muestra de lo mucho que los bolivianos debemos agradecerle a nuestra amada Bolivia”, y expresó el orgullo de poder celebrar un hito histórico de tal magnitud.
Además de la iluminación, se desarrollaron diversos actos cívicos, culturales y protocolares en plazas, unidades educativas y espacios públicos, donde la ciudadanía participó activamente, reafirmando el compromiso con la historia, la memoria y el futuro del país.
Este Bicentenario no solo recuerda la independencia del antiguo Alto Perú, proclamada el 6 de agosto de 1825, sino también rememora el largo proceso libertario que comenzó el 25 de mayo de 1809 en la ciudad de Chuquisaca (entonces Charcas), con líderes como Manuel Ascencio Padilla, Juana Asurdui y otros patriotas fundamentales en la lucha contra el dominio colonial.
Con la independencia, el naciente Estado llevó primero el nombre de República de Bolívar, en honor al Libertador Simón Bolívar, para luego adoptar oficialmente el nombre de Bolivia, en una decisión que consolidó su identidad nacional.
El acto en Trinidad se enmarca en una serie de eventos similares que se están llevando a cabo en todo el país y también en el extranjero, como parte de una conmemoración que trasciende fronteras, cerrando el ciclo de bicentenarios en América Latina.
Desde la Santísima Trinidad, capital amazónica y símbolo del oriente boliviano, también se alzó la voz de júbilo y esperanza:
¡Felicidades, Bolivia, en tus 200 años de libertad!


